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Sorprendido, no. Consternado


No, no estoy en Babia ni en la luna de Valencia. Lo que pasa es que a fuerza de machacar con el martillo pilón, uno termina por encajar los golpes hasta no sentir dolor.
Más que frío, me he quedado helado, y no por el siberiano que sopla en Pucela, cuando he oído que las pensiones quedan congeladas. Porque eso es, y no otra cosa, lo del uno y dos por ciento.
Los abuelos y las abuelas que han vuelto a recoger en sus casas a sus hijos e hijas con familia, desahuciados y en el paro, no consigo imaginar a qué equilibrios y malabarismos se verán forzados para mantener la paz de los ánimos y satisfechos los estómagos.
Esto está pareciendo cada vez más una economía de posguerra, y la tristeza es como un manto negro que lo cubre todo y no deja ver ni siquiera un pequeño y tímido rayito de esperanza.
Estamos vencidos y derrotados. ¿Lo estamos?
Ya ni tengo ganas de comentar lo de los jóvenes que se van fuera para experimentar y conocer; o lo otro de cambiar la ley para poder tocar la caja de los fondos… Total, me va a dar lo mismo.

Una entrada descuidada

 

He llamado a A para que vengan a por alimentos y me ha dicho su mujer que está en Villanubla. ¿En Villanubla? Pues, ¿qué ha hecho? No lo sé; mañana llamo a J a ver qué pasa. Tuvo un problema en el mercadillo con un asunto de marcas, pero ya le pusieron una multa, a razón de 100 € mensuales. Dice su mujer que serán tres o cuatro días.
Cené de mala gana, y luego me puse a trabajar hasta acostarme. Por la noche tuve una mala pesadilla, sin relacionarla con el asunto; algo parecido a aquella serie de tv de unos reptiles venidos del espacio.
Esta mañana me tocaba ir a por simvastatina, para el colesterol. Cuando estoy saliendo J informa que A está detenido por desacato. Además de la multa le mandaron realizar trabajos sociales; le salió un trabajo en regla, pidió permiso en el juzgado… y el aviso fue mandarle para la prisión. Una orden es una orden. Su señoría se lo tomó muy a pecho. Y J, mi abogado favorito, no ha podido hacer más; está que se sube por las paredes.
Mi enfermera favorita me sirve la receta y yo le pido que me tome la tensión, como otras veces. La tienes normal, no hace falta. Como insisto, me lo toma. La tienes alta, relájate y repito. Cuatro intentos, y da alta. ¿Estás preocupado? En ese momento no caí en la cuenta. Pero a la cuarta, ¡zas! lo relacioné.
Maldito juez que me ha disparado la tensión. Lo que no ha conseguido Dívar con su descaro, lo ha logrado ese mequetrefe, que ha mandado a A a Villanubla por un quítame esas pajas.
Claro, A es guapo y tiene buen tipo, pero es subsahariano. Lleva mucho tiempo aquí, y tiene mujer e hijos, y se sacó hasta el carné de camionero; pero su color de la piel lo delata.
Tengo tal cabreo que no sé si estoy cayendo en desacato, pero no me importa. Dicen las noticias que los viajes del jefe han dado mala imagen a los jueces. ¡Mecuagüenenlamarserena! La imagen esa se la están ganando a pulso a base de atropellos como éste.
Además de subirme la tensión por su culpa no sé ya ni lo que digo. Pero no borro ni una letra. Esta entrada queda así. Y punto.

¡Hay que… jorobarse!

Ayer por la mañana ha publicado ElPais.com en Opinión este artículo de Juan Arias: http://www.elpais.com/articulo/opinion/palabras/Iglesia/quiere/recordar/elpepuopi/20090603elpepiopi_4/Tes

Luego he comprobado que algunos blogs lo han colgado, se entiende que como adhesión de los bloggers a su contenido.

No os podéis hacer idea el batiburrillo de comentarios que se han volcado en su honor. Pero no es esto lo que quiero decir, sino que aún estoy más enojado que cuando colgué el video de los Abusos Sexuales y El Vaticano.

Es opinión bastante amplia, no diré general que sería mentir, que no está bien remover la mierda, que eso hace daño y que la imagen de la Iglesia se va a la porra.

¡Serán majaderos! Y digo esto porque no suelo ser malhablado y en público me corto.

A la Iglesia no le hacen daño curas pederastas o tiranos banderas comulgando. Le hace daño dorar la píldora, ocultar la verdad, poner trampas a la ley civil, la hipocresía, el doble rasero, estar por la vida y contra la vida al mismo tiempo…, no tener en cuenta a las víctimas; en suma, dar la impresión –y de momento sólo digo dar la impresión- de que el Evangelio es un libro bonito para lucirlo, y nada más.

Mucho me temo que en la Iglesia Católica no sólo la jerarquía anda un poco despistada. ¿A ver si va a resultar que lo de rebaño y ovejas del redil no está dicho en sentido figurado? ¡Pues estamos apañados!

* * * * * *

Y que conste que hoy quería haber hablado de que hace 20 años hubo una masacre en la
Plaza de Tian'anmen en un intento fallido de democratizar un país enrocado sobre sí mismo. Pero tal como está mi tejado, mejor será no tirar piedras contra el del vecino.

Me echan de Atrio.org, no me hacen callar. O es al revés: me hacen callar, no me echan de Atrio.org

[Esto que escribo en este post no es interesante. En realidad no es nada interesante. Si a alguien debería interesar, ese alguien sería el propietario del propio portal; y posiblemente también podría de ser interés para quienes participan en él de forma asidua, especialmente si consideran que esa es su casa, donde ser reconocidos y apreciados, donde poderse expresar y ser escuchados.
El resto si queréis podéis leerlo, que no pasa nada. Pero sabed que si lo pongo aquí es únicamente para conservar, en mi recuerdo y memoria personal, una experiencia que no deseo volver a repetir]

Atrio.org es un portal de información y de participación cuya temática incluye cuanto de humano pueda ser considerado. En la información sobre dicho portal, en la cabecera del mismo, está escrito: Lugar de Encuentro de lo sagrado y lo profano.

Entré a curiosear por él hará aproximadamente un año, leyendo los artículos expuestos y también los comentarios que se iban incorporando a los diversos hilos.

Pasado el verano, cuatro o cinco meses, más o menos, después de estar curioseando, me atreví a intervenir, comentando también yo en algunas ocasiones.

A lo largo de todo este tiempo mi participación en Atrio ha pasado por diversas situaciones que en ocasiones he reflexionado aquí. No ha sido fácil, pero digamos que tampoco ha sido difícil; es, para decirlo con una palabra sola, complicado. Generalmente se tratan asuntos que tienen que ver con lo religioso, más concretamente con la Iglesia Católica, aunque también se introducen otros variados temas.

Hace una semana me fue dirigido este aviso inapelable:



¿Por qué llegó esto?

Previo a la orden terminante, yo había protestado de esta forma:




Esta queja iba dirigida contra otro comentario en el que se me acusaba de pretender colgar en medio del diálogo un vídeo de contenido pornográfico. He de afirmar que no era verdad, como tampoco que yo estuviera ocasionando gastos excesivos al portal con mis numerosas intervenciones, y que por consiguiente no tendría por qué estarse resintiendo ninguna economía doméstica o empresarial con mis intervenciones. Siento no poder demostrar la existencia de ese comentario agresivo contra mí, porque sólo estuvo expuesto apenas unos minutos, justo el tiempo de leerlo; luego, simplemente desapareció. Lo firmaba un tal Pepe Sala.

Paso a exponer sumariamente el motivo origen de este desencuentro.

Se había colgado un artículo de Juan José Tamayo, "Cuatro años de papa", que podéis leer si tenéis humor y ganas. El tal artículo, en seis puntos, valoraba el tiempo de gobierno de la Iglesia Católica en el que lleva el actual Papa Benedicto XVI. Lo hacía con resultado negativo.

(Utilizo el tiempo verbal pretérito, porque desconozco si este artículo permanecerá colgado en el portal. Es política mantenida conservarlos todos, expuestos a la visita de quien lo desee. Pero también ha ocurrido que volviendo hacia atrás, algunos no se encuentran, tal vez porque se hayan recolocado en otra parte, o se hayan suprimido.)

Uno de los primeros comentarios que se añadieron aumentó la crítica y valoración negativa con otros seis puntos en los que se pormenorizaban los atuendos vestimentiles y ropajes diversos que el Papa se ha ido colocando en los diversos lugares a donde ha acudido de visita, y los gorros de todas las clases, formas y colores que, a instancias de la gente, se ha encajado en la cabeza.

Ante mi protesta de la crítica fácil y esperpéntica que se estaba llevando a cabo, lo hice de diversas maneras, solicité que se retirara este comentario jocoso y satírico y requiriendo mayor profundidad y seriedad en la crítica, que ya no en la valoración, no se me hizo caso.

Entonces recurrí también a la jocosidad, salteando el diálogo con diversos comentarios, tal vez fuera de contexto, pero sin salirme de las normas correctas que el portal requiere como pautas exigibles. Llegado un momento, y sumándome a lo que yo juzgué cachondeo general y generalizado, pretendí introducir un vídeo humorístico, emitido por TVE en horario de audiencia familiar, por lo tanto nada sospechoso de contenido peligroso. Ésta fue la respuesta:



Mi intención era humorística, ya puesto a ello, dando la sospecha que quien envía unas flores a una anciana muy bien podría haber sido el mismo Papa, y por tanto seguir en la línea de crítica fácil y chabacana. Juzguemos si esto es prohibitivo: Sexo en la vejez.

Por dos veces fue suprimido mi comentario, sin más explicaciones. (Por tanto no tengo constancia gráfica que pueda exponer). La tercera, juzgando que el motivo era el contenido de vídeo, colgué la dirección de un portal de psicología sexual, concretamente el que figura justo antes con el número 29. Y apareció ya el cartel de comentario moderado.

Vino después la acusación pública del citado Pepe Sala, a continuación mi protesta enérgica y malhumorada, y finalmente la orden terminante de callar.

¿Qué pasó luego, tras mi silencio? Que se callaron todos respecto de mi persona, haciendo caso al ruego de la moderación, con estas excepciones:

1) Un riojano de talla teológica autoproclamada:



2) Un argentino que vale lo que pesa, y a quien me lo imagino de aspecto enorme y bonachón, que me dedicó este homenaje tan inmerecido como valiente.

Es un comentario lleno de aprecio hacia mí y de escogido texto con que se expresa, y sólo por verlo referido hacia mi persona considero merecido ser enjuiciado, acallado, expulsado…, sea lo que sea que hayan hecho conmigo.

Leedlo, porque si es verdad lo que este tío dice de mí, tendréis que sujetarme bien, porque estoy a punto de reventar de gozo, de placer, de alegría, y de… ¡Soy la hostia!






Y dicho esto, termino afirmando que aún así seguiré entrando para leer lo que escriban y lo que comenten, porque la temática y el fondo me interesan, y también porque muchos de sus comentadores tienen experiencia, conocimiento y también son muy buena gente.

Y seguirá estando ahí en el borde de este blog la dirección de Atrio.org para quien quiera también entrar y enterarse.

¿Todo hay que explicarlo? Pues, hagámoslo

A veces creemos estar al cabo de la calle de cosas que, porque te parecen obvias, todo el mundo tiene que saberlas. Y no, oiga usted; hay que hacer alguna aclaración de vez en cuando.

Digo esto a propósito de mi post de ayer. Quien se haya acercado por aquí pudo pensar: éste ahora nos suelta nada menos que un pregón de semana santa. Qué largo, cuánta letra, ni entro.

Me explico, pues.

Mi ciudad es Valladolid, la que tiene cierta fama por su Semana Santa, sus pasos de hondo sentimiento, sus procesiones numerosas, largas, austeras y silenciosas(?), y, en fin, por su sobrio, serio y adusto estilo o espíritu castellano.

Hay varios momentos en el desarrollo de todo lo que la constituye (a la semana santa vallisoletana), pero si hubiera que realzar algo, yo destacaría dos (incluso por encima de los propios desfiles procesionales): el pregón y el sermón. El pregón es el Pregón de la Semana Santa, el pórtico de entrada, el anuncio de lo que se va a celebrar en la ciudad. El sermón es el Sermón de las Siete Palabras, disertación o reflexión y/u oración ante la contemplación de lo que se está celebrando. Son dos hechos diferentes, pero íntimamente unidos por una misma circunstancia: una población que vive sus tradiciones manteniendo lo más íntimo de su fe al tiempo que abriéndose al presente, y también a quienes se acercan con admiración y/o curiosidad.

El Sermón de la Siete Palabras tal vez merezca en su momento mayor explicación. Hoy el interés está en el Pregón.

Es el Alcalde de la ciudad quien tiene la prerrogativa de elegir a la persona que lo lleve a cabo. La Junta de Cofradías propone, pero el otro dispone. Y en ese intercambio de opiniones y pareceres suele haber aceptación y consenso. No ha sido así esta vez. La designación de la persona, Gustavo Martín Garzo, no fue del agrado de la totalidad. Desconozco si en otras ocasiones hubo o no disenso como en ésta, pero creo que en ninguna se llegó a tanto como ahora. ¿Cuál es la razón?

Bueno razón, propiamente no la hay. Lo que hay es, cómo decirlo…, sigamos escribiendo a ver si consigo encontrar la manera de denominarlo.

Gustavo Martín Garzo es un vallisoletano, nacido en 1948. Licenciado en Filosofía y Letras, rama de Psicología. Trabajó durante años como tal en centros educativos.
Es escritor de cuentos y de literatura juvenil. Es columnista de algún diario de nuestro país y es conferenciante y pensador de cierto nivel. Y, sobre todo, es una persona de su tiempo, abierto y crítico, que se expresa con libertad y dice lo que le parece con suficiente coherencia y mucho orden mental.
Su designación como pregonero no cayó nada bien para quienes las consignas ultramontanas y fundamentalistas de a saber qué doctos dirigentes son lo primero de lo primero. Y se mezclaron (qué raro en esta tierra de rebaños y pastos por doquier) churras con merinas en un extraño batiburrillo de principios irrenunciables y honorabilidades mancilladas.

Se anunció un plante a los gritos de ¡lazo sí!, (lazo blanco contra el aborto), ¡no al agnóstico!, (dando por supuesto lo que no es demostrable), ¡este alcalde es un metique!, (tal vez lo sea, pero eso ahora no venía a cuento), ¡la iglesia por su arzobispo!, (esto ya no sé de dónde habrá salido), y ¡los sociatas que hablen fuera de las iglesias!, (esto me lo he inventado yo, pero sospecho que más de uno/a si no lo ha dicho lo ha pensado). Total, amenaza de no asistir de la mitad del personal correspondiente.

Yo no he querido estar al tanto de todo el fregado, pero noticias cruzadas mágicas y nebulosas informativas despistantes ha debido haber para dar y tomar. Que si el arzobispo se ausentaría, que si vacío total de la S.I.Catedral, que si se acabó nuestra más arraigada tradición semanasantera…

Finalizo: El sábado, a las 8 de la tarde, cuando más frío hacía en nuestra villa castellana, el tal Gustavo Martín Garzo desplegó (ya sé que las lecturas no se despliegan, pero permítaseme esta licencia) ante un templo herreriano repleto de obligados representantes y de animosos animadores la lectura de un texto tan hermoso, tan pleno, tan armonioso, tan evangélico, tan juvenil, tan entusiasmante, tan………, que a su término la concurrencia estalló en un apretado y largo aplauso.

Ignoro si además se pidió para él las dos orejas y el rabo y la salida a hombros por la puerta grande.

Yo lo único que digo es que entretanto él hacía su labor yo hacía la mía, es decir preparaba la homilía del domingo. Cuando tuve en mis manos el dicho pregón, cambié de asunto y leí ante mi gente, no mi homilía, sino parte de parte de lo que Gustavo Martín Garzo con tanto buen saber, tacto, sensibilidad y verdad había presentado al respetable: un hermoso cuento que ojalá sea realidad.

Lo demás es historia. Estos enlaces desordenados indican aproximativamente el desarrollo de los acontecimientos. Y mi post del día 29 es el texto completo, que me da la gana publicar, del dicho pregón, para que todos y todas degustéis, saboreéis, meditéis, y también, por qué no, disfrutéis.

http://www.nortecastilla.es/20090326/valladolid/martin-garzo-leera-pregon-20090326.html

http://www.diavalladolid.es/noticia.cfm/Vivir/20090325/mitad/cofradias/no/acudira/pregon/martin/garzo/3A2633EC-1A64-968D-59E8A04410AE6A66

http://blogs.nortecastilla.es/opinion/2009/3/26/martin-garzo-pregonero

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/24/castillayleon/1232814987.html

http://www.abc.es/20090329/castilla-leon-castilla-leon/mitad-cofradias-acudio-pregon-20090329.html

¿Alguien puede decirme si los linces tienen uñas?

Yo me pregunto si los linces tendrán uñas. E igualmente me pregunto si los y las linces son mimosos como los gatos, o son auténticos tigres del Nepal. Cómo no me iba a preguntar, y me pregunto si los linces son semejantes a los seres humanos, o son más parecidos a los varones, o lo son más a las mujeres. Y, ya para terminar por no cansar, me pregunto finalmente si quien ha inventado la dichosa campaña esa de los carteles en la vía pública y otros lugares menos o más privados, conocen algo de la vida y milagros del animal lince.

Lo digo por decir algo, pero también porque ahora, en estos días primaverales, ha surgido un auténtico batallón de auténticos eruditos en materia lince. Oye tú, que lo saben todo, todo, pero todito todo.

De pronto el lince ha pasado de ser apenas una reliquia de nuestro género animal a primera portada de los periódicos, las tele públicas y privadas, de los blogs y páginas web, y al final se va a hablar de ello hasta en las sacristías. Por hablar, tengo entendido que ha sido incorporado al orden del día de la próxima conferencia general de la ONU.

Si yo fuera alguien daría un consejo al jefe lince, sea él o ella. Que haga como Laura Perego, la señora, dicen que actriz porno, que se desnudó en la Bolsa de Milán en protesta por las pérdidas de ahorro ocasionadas por esta crisis perstinaz que a todos y todas nos asuela.


Vean la stampa de la signorina, y díganme si no sería igual de impactante un o una lince a pelo, lisa y llanamente, protestando por el manejo soez de sus personas digamos por ejemplo en medio de la catedral de la Almudena, de Madrid, por supuesto. La tal señora acabó en comisaría, pero allí recibió las felicitaciones calurosas de los carabinieri por su gallardía y esbeltez. Tal vez al ejemplar lince lo llevarían a la sacristía almudenil y le darían un buen baño de agua bendita y vapores de incienso.

* * * * * * * *

Yo, por mi parte, voy a colocar uno en mi jardín. Pero eso sí, de escayola, por las uñas. Es que soy muy delicado y enseguida me engancho con cualquier cosa.

Consideraos, pues, en mi coqueto rincón, y disfrutad como si estuviérais en el mismísimo Doñana.

Una verdadera (ma)monada

Desde esta tarde y hasta el próximo día 25 del presente mes estamos condenados a ver en vallas publicitarias, paredes, carteles anunciadores y similares un poster según una campaña organizada e ideada por las mentes más preclaras de nuestro preclaro país; representa una cría humana y una cría de lince ibérico.

Dos auténticas preciosidades.

Alguien, sin embargo, ha pensado que serían más bellas con unas palabras que explican lo que todo el mundo debiera saber, y que, como no lo sabe, lo ha de aprender (todo el mundo) para público escarmiento y también escarnio en el presente y para la posteridad.

Me permito exponer en público las dos preciosidades libres de aditamentos, porque ¡ojalá las dos lleguen a disfrutar de la libertad plena que en estos momentos parece que ese alguien les quiere arrebatar!



Esta vez no pienso disculparme por la injerencia, ni pedir perdón por la manipulación realizada en la obra de arte. Palabra de honor que ni el niño ni el lince tienen sobre su piel ninguna calcamonía cuando vienen a este mundo. Si les parece, cuando sean mayores que vayan al taxidermista a que les haga el tatuaje que les parezca más armonioso.

De momento así están tan guapos…

¿Dónde estuvimos ayer por la mañana?

No. Nosotros no estuvimos en Colón.
No, aunque parezca pretencioso, nosotros no nos vimos representados, menos identificados, con los asistentes al acto que allí se realizó.
No, tampoco nos encontramos en sintonía con las palabras y con los gestos que allí se expresaron.
Y no, tampoco nos gustó cómo se hizo aquello y la imagen que se ofreció por los medios.

Tuvimos, por nuestra parte, la suerte de ser visitados por alguien que patea este desolador mundo más allá de nuestras fronteras y que nos ofreció una reflexión que en tiempos navideños rebaja nuestro nivel de autosatisfacción y a ver qué hacemos en nochevieja y qué quieres que te echen los reyes…

Juan representa a Puentes ONGD. Una pequeña agrupación de personas de buena voluntad que ponen su grano de arena en la construcción de un mundo mejor que el que tenemos.
Vino a hablarnos de esa realidad que no vemos, pero que existe. Y nos habló de guerra, de desarraigo, de abandono, de enfermedad, de hambre, de incultura, de capitalismo, de fe…

No vino a reivindicar protagonismos, ni modelos de vida y convivencia para estos tiempos de anomia. Habló de la familia como carencia, como rechazo, como des-estructura… ¡precisamente en el día de la Sagrada Familia!

Le escuchamos con atención. Nos explicó son sencillez. Los niños y niñas abrieron los ojos como platos cuando ante fotos de sonrisas infantiles en medio de la pobreza oyeron de la riqueza de la vida sin exigencias, y de la pobreza de quien rebosa de todo pero carece del sentido solidario.
Los mayores, ellos y ellas, tocados en el bolsillo, aflojamos la tela marinera, que también somos sensibles, oiga, y que total siempre tendremos para los gastos que tenemos programados.

Resumiendo: ayer cambiamos el beso al Niño Jesús y los villancicos, con que solemos acabar nuestras celebraciones navideñas, por una clase de auténtica realidad. Y nos vino muy bien.

Y oye, la Sagrada Familia está muy bien, pero de modelo familiar, rien de rien: una madre soltera, un hijo respondón y un padre que no se entera y que seguro que estuvo más de una vez en el paro, ¿modelo de qué?
¡Ah! Se me olvidaba: que tampoco sus familiares les acogieron cuando necesitaron ayuda…

¡Como no sea de realismo!

A buenas horas mangas verdes

Los hay berzas y también de otra clase.
Pues no viene ahora este tío a decir que se equivocó. ¿Se equivocó o lo equivocaron?

No nos merecemos tanto castigo. Tener como líderes mundiales personajes tan siniestros e ineptos como éste es un auténtico castigo del Señor. ¿Qué habremos hecho para merecer tanto mal?

Es cierto que mientras nos aseguren el cocido de cada día y el circo al que estamos acostumbrados para estar entretenidos no solemos pedir más. La barriga llena y la diversión asegurada suele ser suficiente para tener al respetable contento.

Pero ¡mira que se protestó hasta marear! Pues ni caso.

Y el trío de las Azores, ¡vaya elementos!

Va a resultar que nuestro sino es éste: votar borreguilmente cada cuatro años y dormir la siesta placentera el resto del tiempo. O nos tomamos más en serio esta democracia o no esperemos que esto cambie.

Contad también conmigo

Hoy es el día mundial del Sida, y no sé qué añadir a lo que ya se ha dicho y se está diciendo desde tantos lugares.

Como no sé hablar más que desde mí mismo, también sobre esto lo voy a hacer.

Recuerdo el año 1981, de triste recuerdo en aquella primavera por el síndrome del bichito que si se caía se mataba (así de exacto se expresó el entonces ministro de sanidad). El miedo se nos metió en el cuerpo, porque la mayoría de mi gente consumió aquel dichoso aceite que se vendía a pie de calle. Sin embargo antes de eso no se sospechaba de nada en concreto y por eso precisamente todo era sospechoso.

Estábamos por entonces preparando el campamento de verano. Como no se sabía de dónde venía el mal, no se permitía nada, si el agua, si el aire, si alimentos, si contacto con animales o con personas… En sanidad no sabían, tampoco respondían. Así que estuvimos meses en suspenso, hasta que se dio con la causa del asunto.
Hicimos sí el campamento, pero ya muchos de cerca y de lejos quedaron marcados para siempre en su cuerpo y también en su alma. Aquel aceite fue una peste moderna que sembró terror y destrucción. Y aún colea…

Con el sida pasó algo semejante. Saltó la noticia lejos, esa fue la diferencia. Se habló mucho y misteriosamente. Se comentó sobre el origen, la forma de transmitirse, las víctimas, los ambientes, las costumbres, se habló incluso de maldiciones divinas… Eso es lo peligroso: cuando no se sabe nada, se desbarra, se asusta al personal y terminamos mirándonos unos a otros con total desconfianza.

Para mí lo más escandaloso resultó ser lo que expresó más de uno y más de dos desde el ámbito de la Iglesia. Recordando épocas de penumbra y terror, se llegó a decir que si castigo divino… Es terrible cuando alguien se expresa así, usurpando el nombre de lo innombrable, revistiéndose de autoridad ajena, ya que de sí mismo sólo podría decirse que es una mierda. Es triste pero es así: el más mierda osa hablar con autoridad abusivamente apropiada.

Tardó la cosa del sida en entrar en normalidad, me refiero a lo de encontrar el origen, la forma de transmitirse, cómo combatirlo, cómo evitarlo, cómo convertirlo de muerte segura en enfermedad acotada y controlada.

Fue el sida una auténtica “peste silenciosa”, que aún sigue silenciosamente destruyendo a los que más debiéramos cuidar, porque son el futuro de nuestra humanidad: pueblos y personas de otros lugares, con menos cultura “moderna”, con menos medios materiales, con menos progreso altivo…, auténtico arsenal humano que está diezmado y amenazado de extinción, a pesar de ser nuestro verdadero tesoro y promesa de futuro, auténtica reserva de humanidad en este maltrecho hito histórico que es el siglo XXI en el que hay de todo, como siempre ha sido en nuestra historia, pero en el que abunda más lo más infernal.

Y ya que pongo “infernal”, no puedo sino dejar aquí mi protesta formal por el abuso que mi país, -mejor decir aquel gobierno infausto-, cometió permitiendo el paso de aviones con carga humana pestilente camino de otro infierno, que aún perdura y perdura…
No sólo por el permiso sino también por el asentimiento y la alianza en algo tan fraudulento, incivil, ilegal e inhumano, tengo que decir bien alto:

No pudo ser…

He tenido una inspiración…

A pesar de las buenas intenciones de algunos, ver este ejemplo, el poder de captación que unos y la falta de referencias firmes o de información-deformación-formación o, vaya usted a saber, simplemente la banalidad del ser humano, don juan se nos ha, no muerto, no, pero sí desaparecido.

El 1 de noviembre uno no sabe si celebra a los santos y santas de la historia y de la humanidad entera, o si ha de ponerse una calabaza en la cabeza y llevar una vela de casa en casa, recordando lo que allá lejos otros con o sin razón celebran, porque son muy originales, o muy distintos, o simplemente muy tontos, y no tienen raíces o no quieren saber nada de ellas, que son muy, pero que muy suficientes ellos solitos para construirse su propio estilo y su característica arquitectura mental y social.

Pero yo, con forges, sigo erre que erre, que es muy español y muy torero, aunque a mí maldita la gracia que me hace la tauromaquia.

Helo, ahí lo tienes, todo saleroso y dicharachero:

He visto una peli

Anoche vi una película, que fui invitado por Asun que me dio las entradas para la Seminci. Yo creí que iba a estar lleno el Calderón, que ponía ya no hay entradas para la sesión de las 22:00 horas, pero qué va, que había sitio de sobra en el patio, y casi todas las plateas y demás estaban como el queso de gruyère o más, casi vacías. Misterio (?).

El caso es que vi "La buena nueva", de Helena Taberna. Una navarra de una pieza, una tía fetén.

Trata la historia de una historia real, escrita por un cura que lo fue en su Navarra natal, de párroco en Alsasua durante los años 30 y pico. El ayuntamiento socialista y los azules y requetés a la sombra agazapados. Y se arma el tiberio y hay fusilamientos y dolor y ruptura y mala baba y lágrimas y soledad. El cura en medio, ¿de dónde? ¿del seminario? ¿de Roma? No. Viene del orfanato. Y se acerca al dolor, y lo hace con humanidad, es decir con ternura, con decisión, con recursos, con amor. Y se acerca al horror, y lo hace con humanidad, que es gallardía, hombría, bondad, valentía.

Pero los dos bloques son roca dura, fría, inmóvil e inmovilizadora.

Y el curita recoge cosas, y cava y abona, y pinta y anima a coser y coser para recomponer, para aliviar, para acompañar, para abrazar…, para besar.

Al final, ante la sima siniestra y acogedora de la humanidad rota, él y con él las que guardarán la memoria. En otra parte, un ritual impresionante, im-presionante, aplastante, demoledor, horrible, que mete miedo de que vuelva a emerger en la historia monstruo tan deshumanizante.

No tengo nada que decir de técnica de cine, que no tengo ni pajolera idea. Sí sé que se me lloraron los ojos, en silencio, en la oscuridad, por sentir y por doler. Pero también porque al final, ¿será siempre esa la solución?
¿El que se topa con la institución tiene que irse por fuerza? ¿No cabe posibilidad de cambiarla desde su interior, aunque sea con sangre, sudor y lágrima? ¿Hasta dónde puede y debe llegar la fe, la confianza, le esperanza, la CARIDAD? ¿Hasta dónde no puede y no debe llegar aunque se trate de la propia vida?

El resumen de la película está aquí: Resumen más o menos bien hecho de La buena nueva

Información adicional, y muy esclarecedora e interesante

Y esto es un corolario, que puede sobrar, o no, según se mire

¡Oiganlo todos, yo protesto!

Esto viene con lo de antes, pero aparte.

Resulta que para pagar voy a mi Caja, CajaEspañadeinversiones, y pregunto cómo hago, qué hay que hacer. Y me dicen, tranquilo, nosotros te lo preparamos. A ver, hay varias maneras, mañana pasas por aquí y te lo damos. Bueno, hay unos gastos, pero ya veremos.

Y llego y cojo y firmo y me voy con un cheque, pago y callo. El notario asiente y la parte contratante de la primera parte (vendedor) coge y guarda.
Llego a casa y veo el recibo que me han dado, y ¡leche!, 60 eurazos del carajo me han cascado de gastos y otras leches. Y eso que soy cliente.

Pues protesto, y mañana me oyen, ¡no hay derecho!

Una página ni cristiana ni seria: nada de nada, ¿o sí?

La página sí será cristiana (bueno, una página es una página, lo de cristiana no creo que se pueda aplicar con propiedad a una página web, pero supongamos que sí se puede…), pero los comentarios que he leído en ella a propósito de un tema de financiación de la Iglesia no lo parecen tanto.
La página se llama religiondigital.com. He llegado a ella enlazando con otras páginas más interesantes. Porque una "cosa de éstas" es interesnte no sólo por las noticias que da, sino también por el tipo de público que atrae. Y a juzgar por cómo se expresan, esta dichosa página digital no me gusta. Resulta que una propuesta hecha a la jerarquía católica para que aproveche la coyuntura política y económica y proponga una actualización en el convenio que mantiene con el estado da pie a bastantes de sus lectores a soltar por la tecla y vía online toda su ideología. Lo cual me hace sospechar de dicha página web. Una noticia es una noticia. La lees y punto. ¿A qué viene dar cancha a comentarios? O bien te expones a que te saquen los colores, porque no controlas a quienes puedan comentar; o bien pretendes precisamente eso, que otros digan lo que tú quieres que digan, pero que no quieres decir tú para aparentar equilibrio y sensatez; o bien eres un redomado hipócrita y lo que pretendes es revolver la pecina que hay al fondo de cualquier charca.
Ya digo. Esta página podrá tener noticias de mucho calado y actualidad, pero no me gusta ni un pimiento. No sé si volveré a ella, creo que más bien NO.

Ahora caigo. He preguntado online y me ha respondido que la dirige un tal José Manuel Vidal, periodista de El Mundo y otras sutilezas. Ya veo por dónde está el asunto…

Pues debería buscarse otro nombre para su página, y no "utilizar" un término al que no tiene derecho a privatizar…

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