Tengo que reconocerlo, no he repasado internet a ver que se comenta por ahí sobre este asunto, aunque debería haberlo hecho y me habría informado mucho mejor. Pero es que me parece tan gordo y tan transcendental, que he dado por supuesto que está la red ardiendo con el tema.
Me refiero a la deportación por parte del gobierno francés de los gitanos rumanos a quienes consideran no gratos en su suelo patrio.
La noticia salió con amplios titulares en la prensa, y se aventuró que habría una tormentosa reunión de primeros jefes de fila europeos en su reunión reglamentaria. Luego ya vimos que ha quedado en nada, salvo la Comisaria Europea que levantó la voz y hasta dicen que amenazó.
El caso es que sólo he leído de Maruja Torres su "Apesta" y "Los Bling Bling" de Manuel Rivas. Es más que suficiente para hacerse una idea del asunto.
Por otra parte en blogs, Pedro Miguel Lamet anuncia "En Europa es de noche", y Rafael Fernando Navarro nos termina de desarmar con que "EL ROJO TAMBIEN DESTIÑE".
Nos autem sperabamus… que Zapatero, gallardamente elevara su afinada voz para dar un toque de cordura, de humanidad y de civileza, quiero decir de civilización. Pero nos ha salido un perro flauta.
El caso es que en el país de la liberté, fraternité y ègalité, no caben los que no huelen a chanel número 5, y andan todo zarrapastrosos dejando su suelo y su ambiente hecho unos zorros.
En España ya despachamos conveniente y adecuadamente a los subsaharianos que osaron llegar hasta aquí sin tarjeta de embarque y firma legalizante, y salvo cuatro pelagatos, nadie levantó la voz.
Ahora es La France, la que hace lo mismo, y se queda tan campante.
Por aquí dicen que favor con favor se paga. Y a estas pobres personas, que sí que son sucias, que sí que huelen mal, que también afean el paisaje, se las trata más o menos como ganado apestoso y lleno de garrapatas, que lo mejor que pueden hacer es quedarse en su casa.
También es verdad que por aquí hay gitanos sin amalgamar; y rumanos con sus campamentos birriosos que te limpian el parabris o te tocan el violín y la vihuela en la esquina de tu calle, y que también forman bandas para hacer esto y lo otro, y que nos estamos cansando y que habrá que hacer con ellos como han hecho los franceses.
El caso es que así estamos. Tan contentos, tan en crisis, tan distraídos por no haber triunfado en el mundial de baloncesto y haber empezado fatal en la champioligue, que no tenemos humor para decir otra cosa.
Que el Sarkozy ha hecho lo que le ha dado la gana, pasándose el derecho por donde le cabe, igual que ya hizo el de Italia cuando le plugo, o mismamente aquí en España, que también.
Y nosotros nos callamos, porque la cosa no va con nosotros, ¡con quién irá!
En esta noche, una vez más, solo y triste, no tengo demasiadas ganas de decir otra cosa. Ya lo han dicho otros y muy bien. Alguno incluso lo pintarrajeó. Aquí los pongo, con ellos os dejo. Que durmáis bien, soñéis con angelitos y praderas celestiales y mañana os levantéis totalmente renovados y felices.
Me refiero a la deportación por parte del gobierno francés de los gitanos rumanos a quienes consideran no gratos en su suelo patrio.
La noticia salió con amplios titulares en la prensa, y se aventuró que habría una tormentosa reunión de primeros jefes de fila europeos en su reunión reglamentaria. Luego ya vimos que ha quedado en nada, salvo la Comisaria Europea que levantó la voz y hasta dicen que amenazó.
El caso es que sólo he leído de Maruja Torres su "Apesta" y "Los Bling Bling" de Manuel Rivas. Es más que suficiente para hacerse una idea del asunto.
Por otra parte en blogs, Pedro Miguel Lamet anuncia "En Europa es de noche", y Rafael Fernando Navarro nos termina de desarmar con que "EL ROJO TAMBIEN DESTIÑE".
Nos autem sperabamus… que Zapatero, gallardamente elevara su afinada voz para dar un toque de cordura, de humanidad y de civileza, quiero decir de civilización. Pero nos ha salido un perro flauta.
El caso es que en el país de la liberté, fraternité y ègalité, no caben los que no huelen a chanel número 5, y andan todo zarrapastrosos dejando su suelo y su ambiente hecho unos zorros.
En España ya despachamos conveniente y adecuadamente a los subsaharianos que osaron llegar hasta aquí sin tarjeta de embarque y firma legalizante, y salvo cuatro pelagatos, nadie levantó la voz.
Ahora es La France, la que hace lo mismo, y se queda tan campante.
Por aquí dicen que favor con favor se paga. Y a estas pobres personas, que sí que son sucias, que sí que huelen mal, que también afean el paisaje, se las trata más o menos como ganado apestoso y lleno de garrapatas, que lo mejor que pueden hacer es quedarse en su casa.
También es verdad que por aquí hay gitanos sin amalgamar; y rumanos con sus campamentos birriosos que te limpian el parabris o te tocan el violín y la vihuela en la esquina de tu calle, y que también forman bandas para hacer esto y lo otro, y que nos estamos cansando y que habrá que hacer con ellos como han hecho los franceses.
El caso es que así estamos. Tan contentos, tan en crisis, tan distraídos por no haber triunfado en el mundial de baloncesto y haber empezado fatal en la champioligue, que no tenemos humor para decir otra cosa.
Que el Sarkozy ha hecho lo que le ha dado la gana, pasándose el derecho por donde le cabe, igual que ya hizo el de Italia cuando le plugo, o mismamente aquí en España, que también.
Y nosotros nos callamos, porque la cosa no va con nosotros, ¡con quién irá!
En esta noche, una vez más, solo y triste, no tengo demasiadas ganas de decir otra cosa. Ya lo han dicho otros y muy bien. Alguno incluso lo pintarrajeó. Aquí los pongo, con ellos os dejo. Que durmáis bien, soñéis con angelitos y praderas celestiales y mañana os levantéis totalmente renovados y felices.
Martin Niemoeller, pastor protestante alemán, en 1945 fue preguntado sobre por qué nadie se enfrentó abiertamente a los nazis desde sus inicios en los años 20. Niemoeller contestó:
«Primero vinieron a buscar a los comunistas,
y yo no era comunista así que no protesté.
Después vinieron por los socialistas y los gremialistas,
pero no era lo uno ni lo otro así que no protesté.
Después vinieron a por los judíos,
pero yo no era judío así que no protesté.
Y cuando vinieron a por mí
ya no quedaba nadie que pudiera protestar. »
y yo no era comunista así que no protesté.
Después vinieron por los socialistas y los gremialistas,
pero no era lo uno ni lo otro así que no protesté.
Después vinieron a por los judíos,
pero yo no era judío así que no protesté.
Y cuando vinieron a por mí
ya no quedaba nadie que pudiera protestar. »















