Esta va de gratis, de verdad

Reconozco que esto de tener un blog es muy chulo y muy cómodo. Tú escribes lo que quieras, o no escribes nada que estás vaguete y tal, o cuelgas una peli, o una foto o lo que quieras que pesques por ahí, y te pones a esperar.

Y llega la gente y ve, lee, y hasta comenta. Y a veces cómo comenta, que hay que verlo.

Y se van llenando los post de milagrosa manera. Y donde no pusiste nada que valiera la pena, resulta que se va enriqueciendo a costa del sudor ajeno, de su pluma, de su saber, de su experiencia, de su sensibilidad, y hasta de su tiempo que vale lo que vale, que por ahí nadie regala nada y menos de su vida.

En total, que yo aquí tendría que poner nombres de personas que me han adornado y dado sentido a lo que yo solo no habría conseguido sacar del más simple anonimato. Pero como no quiero que nadie se sienta mirado, ni que le salgan los colores, que son tímidos y vergonzosos, pues no lo hago.

Pero sí les ofrezco esto, que tampoco es mío, sino de una tía fetén, que se llama Dolores Aleixandre. De un libro suyo que quiero publicitar, porque algo tiene que salir ella ganando con todo esto. Se llama “LAS PUERTAS DE LA TARDE: ENVEJECER CON ESPLENDOR”. Editado en Sal Terrae. Santander 2007.

Para que veáis os pongo un trocito, que no tengo permiso pero ella seguro que sí me lo concede. Es una auténtica gozada.



Sara y Nicodemo: una pareja de escépticos


Supone un gran consuelo para nosotros el que bastantes personajes bíblicos aparezcan con evidentes defectos e imperfecciones. Todo lo contrario de las antiguas biografías de santos que los mostraban llenos de virtudes desde su infancia y que, después de una trayectoria en flecha, 'morían exclamando «¡Fiat! ¡Alleluia!». Con los hombres y mujeres de la Biblia no ocurre eso, sino que sus reacciones y actitudes son tan semejantes a las nuestras que podemos reconocer en ellos nuestras luchas, resistencias, fallos y búsquedas. Y asistir también a la transformación conseguida por la gracia en ellos nos permite seguir esperando que se produzca también en nosotros.
Sara, la mujer de Abraham, vieja y estéril, puede servirnos de espejo si la vejez amenaza con instalarnos en la actitud escéptica y desengañada de quien está de vuelta de casi todo y acude con frecuencia a la pretendida sabiduría de esos refranes de sabor amargo. Ésa fue la reacción de Sara cuando, sentada a las puertas de la tienda en el encinar de Mambré, escuchó el anuncio de que iba a tener un hijo:

«Abrahán y Sara eran ancianos, de edad muy avanzada, y Sara ya no tenía sus períodos, y Sara se rió por lo bajo, pensando: "Cuando ya estoy seca, ¿voy a tener placer, con un marido tan viejo?". Pero el Señor dijo a Abrahán: "¿Por qué se ha reído Sara, diciendo: '¿Cómo voy a tener un hijo, a mis años?' ¿Hay algo difícil para Dios? Cuando vuelva a visitarte por esta época, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo". Pero Sara, que estaba asustada, lo negó: "No me he reído". Él replicó: "No lo niegues, te has reído" (Gn 18,11-15).
La respuesta que recibe va dirigida, no tanto a su risa, cuanto a la incredulidad que refleja y a su realismo, incapaz de trascender sus propios límites. La pregunta ¿Hay algo difícil para Dios? no va dirigida a las posibilidades de Sara, sino a las de Dios; y su recuerdo encierra una energía subversiva capaz de despertar esperanzas dormidas, invitando a cambiar de perspectivas y de significado: la esterilidad ha perdido su poder de muerte y deja de cerrar el futuro para convertirse en ocasión de irrupción del poder de Dios, dador de vida y de fecundidad. Dios vuelve a revelarse como vencedor de cualquier incapacidad, imposibilidad o límite, porque cuando éstos son reconocidos, aceptados y celebrados, en vez de encerrar en un recinto sin salida, se convierten en la ventana por donde entra la fuerza creadora del Espíritu.
«Allí donde terminan nuestras posibilidades, empiezan las de Dios», nos repiten de mil maneras los autores del Nuevo Testamento: a los de Caná les faltaba vino; los discípulos no tenían más que dos panes y cinco pececillos para alimentar a la multitud; y las mujeres en la mañana de Pascua eran conscientes de no poder mover la piedra del sepulcro. Todos esos «no tener», «no poder contar con», «no ser capaces de...», lo mismo que el «no conocer varón» de María en la Anunciación y la respuesta recibida, irán siempre en la misma dirección: «No temas… Nada es imposible para Dios» (Lc 1,37). «No temas, ten fe solamente» (Mc 5,36), escuchará Jairo de labios de Jesús, casi las mismas palabras dirigidas al padre del niño epiléptico: «Todo es posible al que cree» (Mc 9,23).
Es una suerte para nosotros llegar a tocar el límite en el que ya nos es imposible hacer nada: pasar el umbral de nuestra impotencia exige que nuestro poder limitado sea primero reconocido y tomado en cuenta. La Palabra es capaz de romper los muros de nuestros cansinos pesimismos: el vientre seco de Sara y el nuestro van a poder albergar vida; son el vacío y la pobreza, como lo fue el caos primordial, los que posibilitan a Dios crear novedad; cuando nosotros decimos: «inconveniente», «nunca», «imposible», Él dice: «oportunidad», «ahora», «soy yo quien lo hago».
Dios siempre nos sorprende, siempre excede nuestras estrechas expectativas para abrirse camino a partir de nuestros límites.

Voces en las puertas

«Cómo podremos recrear el tono vital en el interior de la Iglesia, cuando estamos sometidos a decepciones que agotan psíquica y emocionalmente? ¿Es posible rehacer la comunión desde la distancia de posiciones y prácticas que duelen gravemente? ¿Seremos capaces de fortalecer el sentimiento de familia sin abandonar legítimas convicciones evangélicas? ¿Quedan espacios para la adhesión leal cuando se vive el exilio interior y la insignificancia social?
El desgaste del ánimo, la pérdida del entusiasmo y el abandono afectivo no construyen la pertenencia, pero tampoco ignoran las dificultades actuales para sentir con la Iglesia. Si la sumisión y el voluntarismo son caminos cortados, y las amarguras o endulzamiento son falsos sucedáneos, ¿qué estrategias pastorales se acreditan para construir esperanzadamente la historia y la adhesión al Pueblo de Dios? ¿Dónde se puede cultivar una nueva sensibilidad para sentir con la Iglesia cuando la institución se desgasta y los tiempos resultan otoñales? Cuando todo falla, quedan las "células madre", aquellas que se identificaron como tesoro escondido, fermento y hontanar de seguimientos. Corresponde a la teología descubrir la capacidad fascinadora de Jesús y su mensaje; y a la pastoral descodificar sus signos ante los desafíos colectivos.

Una de las "células madre" que libera fuerzas motrices para el cambio, pero también conciencia de libertad y responsabilidad disponibles para nuevos dinamismos es la pasión por lo vivo: "Dejen el desencanto para tiempos mejores", reza un graffiti desde un rincón de Centroamérica. Desde el compromiso con la vida no hay espacio para la amargura ni para el desencanto; en ella se alumbran exigencias y esperanzas capaces de suscitar resistencias y nuevas sensibilidades. La fe se ha dado para los descreídos, la esperanza se regala para los desesperanzados, y el amor se pierde cuando no se entrega. La musculatura del ánimo personal y de la resistencia colectiva es la vida misma, trenzada de relaciones y encuentros, de sueños y quimeras, de aspiraciones y deseos. La desilusión y el desencanto se superan mediante objetivos de vida, porque entonces lo secundario y superficial se evapora, las opciones ideológicas se hacen irrelevantes, y el lugar de nacimiento, la clase social y la raza cuentan más bien poco. Cuando los grandes pisotean a los débiles, objetivos de vida son su defensa; cuando la desigualdad entre los países crece, un objetivo de vida es acortar las distancias; cuando niños y niñas malviven en las calles, un objetivo de vida es acercarse a los desvalidos. El desánimo se compadece mal con la pasión por lo vivo. Hay una espiritualidad que sustituye la relación con lo inerte por la pasión por lo vivo, que se despliega en el cuidado de toda vida, en la promoción de contextos habilitantes y en el reconocimiento de la dignidad de toda persona» (J. García Roca).

Cruzando el umbral

CON NICODEMO

Este personaje, que aparece solamente en el evangelio de Juan, comienza su diálogo con Jesús situándose en el terreno de los «saberes»: «Dios te ha enviado como maestro, para enseñarnos…». Pero la respuesta de Jesús debió de resultarle desconcertante: «No se trata de aprender nada, Nicodemo, sino de nacer. El Reino de Dios no es fundamentalmente un objeto de conocimiento: es una vida, una comunicación de vida. No se pasa de la noche a la luz del Reino con un simple progreso en el plano del saber; y del mismo modo que no conoces cómo llega la vida al ser humano dentro del vientre de la mujer encinta, tampoco puedes comprender la obra de Dios que lo hace todo». Frente a la continuidad con un pasado de paciente asimilación, Jesús propone una interrupción, un nuevo comienzo, y echa mano de antiguas tradiciones sobre la acción de un Dios capaz de crear y re-crear, de re-construir, re-hacer y re-novar y que tiene siempre un «agente»: el Espíritu que Dios insufló como aliento sobre el Adán de arcilla y que es capaz de hacer revivir a los huesos secos (Ez 37). Todo el Antiguo Testamento abunda en imágenes de «nuevo nacimiento»: ruinas reconstruidas, heridas curadas, traje de luto convertido en vestido de fiesta, desierto que florece como un jardín, luto cambiado en danza…

Nicodemo responde con formulaciones negativas: la primera, incierta y estupefacta; la segunda, escéptica, revelando la convicción de una imposibilidad. Su reacción es «clónica» de la de Sara: la misma resistencia, el mismo escepticismo ante una promesa que supera sus cálculos: se queda con el verbo «nacer», pero lo encierra en la repetición: «siendo viejo…», «volver al seno…». No es capaz de imaginar nada fuera de una repetición del pasado y lleva la afirmación por el camino de la imposibilidad. Lo mismo que Sara aferrada a su edad, da la vuelta al argumento haciéndolo descansar sobre sus propias posibilidades: se queda en el «nacer», pero se le escapa que ese nacimiento es «de arriba». Su pregunta es: ¿cómo puede un hombre realizar él mismo ese nacimiento…

Jesús le responde usando la pasiva: hay que dejar de tomarse a uno mismo como dueño del propio destino, porque todo lo que es verdaderamente importante en la vida no se deja conquistar, sino sólo recibir. Antes de cualquier esfuerzo humano, Dios sienta la base para un nuevo ser del hombre, y por eso no se trata de desandar el camino ni de esforzarse, sino de ser engendrado. Es una acción de Dios a la que se responde aceptándola; es una novedad absoluta, muy distinta de poner remiendos, porque de lo que se trata no es de «entrar en el vientre», sino de «entrar en el Reino», es decir, en ese ámbito donde adherirse y vincularse de modo estable a Jesús.

Nuestras propias dudas, escepticismos y torpezas hacen de nosotros unos interlocutores de Jesús tan reticentes como Nicodemo. Como él, nos aferramos a nuestras cerriles suspicacias: «¿Cambiar a mi edad? ¿Que va a cambiar el otro? ¡Por favor, no me tomen el pelo! Yo estoy con lo del refrán: "Genio y figura, hasta la sepultura…". ¡Pero si hasta lo dice el Eclesiastés, que ahora le dicen Qohélet: "Lo que pasó, eso pasará, lo que sucedió, eso sucederá; no hay nada nuevo bajo el sol"…!» (Qo 1,9).

Estamos invitados a dejar atrás nuestro aferramiento al pasado, a los viejas prejuicios que niegan a Dios la capacidad de intervenir en nuestra propia vida. Los viejos odres de nuestras convicciones escleróticas pueden estallar ante el vino joven del Reino, si dejamos que irrumpa en nosotros con su novedad.

Tertulia de pensionistas

UN TEXTO BÍBLICO

«Un árbol tiene esperanza: aunque lo corten, vuelve a rebrotar y no deja de echar renuevos; aunque envejezcan sus raíces en tierra y el tocón esté amortecido entre terrones, al olor del agua reverdece y echa follaje como planta joven. Pero el hombre muere y queda inerte. ¿Adónde va el hombre cuando expira? » (Jb 14,7-10).

UN TESTIMONIO

«"Por qué te reíste, Sara?" -me preguntó Queturá-. Le respondí: "Tú aún eres joven, pero tu cuerpo te irá enseñando lo que toda mujer aprende al ritmo de la ausencia o presencia de la sangre. Mi risa no era burla, sino sabiduría acumulada en la escucha atenta de mi ser. Yo sabía que la sangre había desaparecido definitivamente de mi cuerpo; que mis tiempos fecundos ya no eran míos, ni tan siquiera como posibilidad; que mis pechos no podían alimentar una nueva vida. El anuncio del final de mi esterilidad tocó la esperanza que latía en mí y halló eco en mi interior. Iba a ser madre de un hijo y matriarca de un gran pueblo. La risa que nacía de una sabiduría acumulada en la experiencia se hacía una con la sorpresa alegre que sentía latir la vida en medio de la muerte. A mi hijo le puse el de Isaac y se lo expliqué a todos: Dios me ha dado de qué reír; y todo el que lo oiga reirá conmigo"».

UNA OPINIÓN

«No se improvisa ser viejo: se va haciendo. Desde el niño, desde el joven, desde el adulto. La vejez tiene dentro todas esas edades ¿Cómo va a estar sola si la acompañan la curiosidad, la sorpresa y la admiración que formaron su infancia; el entusiasmo, la generosidad, el ímpetu que formaron su juventud; la reflexión, la ponderación y la serenidad que formaron su madurez? La soledad del viejo es el producto de las anteriores. […] Para ello no hay que mirar atrás con insistencia; no hay que empeñarse en que este sentimiento, esta mano, este mediodía hubiesen sido más hermosos hace veinte o cuarenta años: la vida es hoy; lo anterior fue un modo, bueno o malo, de llegar hasta aquí» (A. Gala).

UNA ESTADÍSTICA

«En la actualidad hay casi medio millón de personas mayores de sesenta y cinco años (437.800) que cuidan diariamente niños, el 6,3 por 100 de las personas de edad; pero en los años difíciles del desarrollo y la emigración fueron muchos más. Aunque la encuesta no dice que sean sus nietos, puede imaginarse que es así en la mayoría de los casos. Hoy lo más frecuente es que les dediquen menos de veinte horas semanales, pero algunos les dedican mucho más tiempo, unas veintidós horas semanales. Si las abuelas hicieran huelga de cuidar nietos y enfermos mayores, su efecto sobre la economía nacional sería mucho más decisiva que la huelga de conductores de autobuses o de controladores aéreos»

UNA PROPUESTA

Hacer recuento de algunos proyectos frustrados del tipo:

- «Yo siempre tuve en el horizonte aprender a conducir en cuanto tuviera tiempo, hasta que de pronto me di cuenta de que ya se me había pasado la edad».

- «Siempre quise llegar a hablar bien inglés, pero ya he abandonado mi sueño porque, después de tanto esfuerzo, los nativos sólo me entienden cuando digo frases elementales del tipo: «I have a dog» o «My taylor is rich», informaciones por las que suelen mostrarse escasamente interesados».

6 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

Tu tía escribe genial...Sin duda, una escritora, y de paso està muy "dateada" en cuanto a las narraciones bíblicas.
Dile por favor que en mì tiene un admirador ¿Me puedes dar su correo para contactarla?

Clares dijo...

Oye, esto de la moderación es nuevo. ¿Te ha pasado algo? Si no quieres publicar la pregunta no lo hagas, pero quizás puedas contestarme de otro modo. Creo que dejé un comentario en un post anterior, pero no apareció. Quizás no lo consideraste conveniente. Yo hablo con extrema libertad y no se a veces si es adecuado. Un abrazo, amigo.

Fernando Manero dijo...

Una brizna de humor, dos partes de buen gusto, salpimentar a placer, cocer a fuego lento, evitar que se pegue y remover con alegría... he ahi los ingredientes que precisa un texto que nos ayuda a entender mejor la vida y a vivirla comm'il faut, es decir, con confianza, con ilusión, con sentido de la solidaridad, con empeño de hacer de cada día el mejor de nuetra vida. Gracias por este extracto. Dice mucho de tu categoría y buen hacer y mejor leer

Fernando Manero dijo...

Una brizna de humor, dos partes de buen gusto, salpimentar a placer, cocer a fuego lento, evitar que se pegue y remover con alegría... he ahi los ingredientes que precisa un texto que nos ayuda a entender mejor la vida y a vivirla comm'il faut, es decir, con confianza, con ilusión, con sentido de la solidaridad, con empeño de hacer de cada día el mejor de nuetra vida. Gracias por este extracto. Dice mucho de tu categoría y buen hacer y mejor leer

Maria Luisa dijo...

Querido Miguel Ángel: Me mandaste este texto en el comentario a la carta que yo le dedique a mi nieta SARA.
Me pareció precioso, para reflexionar.
Ahora me quedo con otro trocito:

"UNA OPINIÓN"
"No se improvisa ser viejo, se va haciendo.
No hay que mirar atrás con insistencia, la vida es hoy..."

(Delicioso Antonio Gala).
Gracias por acercarnos estas palabras, estas reflexiones.

Un abrazo.

mª pilar dijo...

¡¡Gracias por este adelanto!! Todo cuanto sale de su corazón es extraordinario.
Sus ojos, su mirada, su sonrisa, sus manos cuando habla, son de un expresividad formidable; te deja "encandilada"
El incansable caminante... ¿cuando tu vuelta? hay mucho silencio en el "portal".
Un abrazo agradecido. mª pilar

Seguidores

Etiquetas

20 N Abraham Abstención Abuelez Abuso de menores Abuso de poder Abusos sexuales Acacia Acebo Aceras Actualidad Acuario Ada Colau Adán Adolfo Suárez Adviento Aféresis Afganistán Afilador Afirmación África Agricultura Agua Aguaviva Agustín del Agua Agustinos Filipinos Ain Karem Aire libre Ajo Alandar Albert Einstein Alberto Cortéz Alberto Iniesta Albino Luciani Alcalde Aldous Huxley Alegría Alejandro Guillermo Roemmers Aleluia Alemania Alex Ubago Alfabetización Alfonso Álvarez Bolado Alfredo Velasco Alicante Alicia Martín Baró Alimentos CE Alma de las cosas Almendro Álvaro Pombo Alzheimer Amando López Amanecer luminoso Amapola Aminatou Haidar Amistad Amor Amusco Ana y Simeón Anacoreta Anastasio Rojo Ancianidad André Wénin Andrés C. Bermejo González Andrés Torres Queiruga Ángel Álvarez Ángel Galindo Ángel García Forcada Animaladas Aniversario Anthony de Mello Anton Chejov Antonio López Baeza Antonio Machado Antonio Machín Año nuevo Añoranza Aparcamiento Apocalipsis Apócrifos Árbol Argentina Arguiñano Armarios Armas Armonio Arte Ascensión Ascensor Asertividad Asesinato Aspidistras Astou Pilar Asunción Ataxia Atletismo Atrio.org Auditorio Miguel Delibes Ausencia Austeridad Autoconfianza Autoridad Avaaz Avería Avisos Ayelet Shaked Aymeric Picaud Ayuntamiento Azorín Azucenas Baltasar Garzón Banco de Alimentos Banco de España Barack Obama Barcelona Barrio de Delicias Barro Bartolomé Esteban Murillo Baruck Spinoza Bautismo Baxter Keaton Beagle Beatriz Cariño Beethoven Belén Benedicto XVI Benito Prieto Coussent Benjamín Prado Bernabé Berta Berto Bertolt Brecht Biblia Biblioteca Bicicleta Bienaventuranzas Bienve Blog Bloque Blowin’ in the Wind Bob Dylan Boda Boj Bolivia Bolsa Bondad Borja Borrado Breva Breviario Buena voluntad Buenos consejos Bufanda Bujedo Cabreo Cadarso Café Cala Calabaza Calendario Calidad de vida Cáliz Calor Calzado Caminar Camino Camino Astorga Redondo Camino del Pesquerón Campamento Campeonato Mundial de Fútbol Canal de Castilla Cáncer Cancha deportiva Canela Canena Cantabria Caracoles Cardenal Martini Caritas Cáritas Carlos Carlos Aganzo Carlos F. Barberá Carlos González Vallés Carlota Carmen Tablada Carnaval Carne Castilla Castromocho Castromonte Catecismo Catecismo Holandés Catedral Catequesis Caza CCP Cedro Celibato Celina Maricet Celtas Cortos Cena de Pascua Cenar Cenizas Censura Cervantes César Vallejo Change.org Chapuzas Charlot Chetán Chile China Chiquilladas Chispa Cielo Ciencia Cine Ciro Alegría Cisne Claudio Coello Claudio Sánchez Albornoz Clint Eastwood Clonar Cocina Codex Calixtinus Codorniz Coherencia Colegio Colesterol Colón Coltán Comadreja Comedor Social Comentarios Comer Comillas Compañeros Compasión Competición Compromiso Comuneros Comunicación Comunión Concilio Vaticano II Cónclave Concurso Conferencia Episcopal Española Confesión Congo Constitución Española Consumismo Contaminación Control Córdoba Cordura Corea del Norte Corea del Sur Corpus Corrección Correo Corzos Cosas Cosas de la vida Cosecha Creación Credo Crisantemos Crisis Cristales Cristianisme i Justícia Cristo Crucificados Crucifijo Cruz Cuadros Cuaresma Cuento Cueva del Cobre Cuidados Paliativos Cultura Cumbre sobre Clima de Copenhague Cumpleaños Curiosidad Dalí Dámaso Alonso Daniel Barenboim Daniel González Poblete Dante David Déficit de atención Delacroix Delatar Delibes Delito informático Democracia Dentadura Denuncia Deporte Derecho Derecho a la intimidad Derecho Canónico Derecho de propiedad Derechos Humanos Desagües Desahucio Desaparición Desarrollo sostenible Descalificación Descubrimientos Desiderio Desilusión Despedida Despertar Día de los Sin Techo Diálogo Diapositivas Dietrich Bonhoeffer Difuntos Dignidad Dinamarca Dinero Dios Dios con nosotros Distopía Diversidad Dolor Dolores Aleixandre Domingo Don Dionisio Don Domnino Donald Jhon Trump Donald Zolan Doñana Droga Duda Duero Ébola Ecce Homo Eclesalia Ecología Economía Edad Edelweiss Edición Eduardo Galeano Eduardo Haro Tecglen Ejercicios espirituales El Cid El club de los poetas muertos El Corazón de Jesús El factor humano El Gordo y el Flaco El Mal El muro de Berlín El Norte de Castilla El País.com El Papa El pinar El Pino El Roto El Salvador El tiempo Elba Julia Ramos Electricidad Eloy Arribas Eluana Emaús Emigración Emilia Pardo Bazán Emilio Calatayud Emma Martínez Ocaña Emoción En Portada Encinas Energía Enfermedad Enrique Barquín Sierra Enrique Estencop Equilibrista Erlich Ernestina de Champourcin Ernesto Cardenal Escritura Escuela Escultura Esfuerzo Esgueva Esopo España Esperanza Esperanza Aguirre Espíritu Estafa Estandarte de San Mauricio Estrellas Estrellita Castro Estudios Eta Eucaristía Eugenio Europa Euros Eurovisión Eutanasia Eva Evangelio Evidencia Evo Morales Expectación Extranjeros Ezequiel Ezequiel Zaidenwerg Fabio Nelli Facundo Facundo Cabral Familia FAO Fe Febrero Federico García Lorca Feedly Felicidad Felicitación Felipe Felipe VI Félix López Zarzuelo Félix María Samaniego Fernán Caballero Fernando Altés Bustelo Fernando Fernán Gómez Fernando Lorenzo Fernando Manero Ficus Fidel Castro Fidela Fidelidad Fin de año Fiódor Mijáilovich Dostoievski Florence Nihtingale Florentino Ulibarri Flores Florián Rey Folk Fontanería Forbes Forges Foto palabra Fotos Fotos raras Fra Angelico Francia Francis Francisco Cerro Chaves Francisco de Asís Francisco Pino Frases Friedrich Engels Friedrich Wilhelm Nietzsche Frutas Frutos Fuego Fuencisla Fuensanta Fumar Funeral Fútbol Futuro G. B. Ricci Gabriel Celaya Gabriel Fauré Gabriel García Márquez Gabriela Mistral Gaillot Gala Galarreta Gallinas Gamberrada Gandhi Garoña Gas Gatos Gaza Género Generosidad Gente Gerhard Ludwig Müller Girasol Gitanos Gloria Fuertes Godspell Góngora Google Docs Goya Goyo Ruiz Granada Grecia Greda Gregoriano Gregorio Fernández Gripe A Gripe porcina Grupo sanguíneo Guernica Guerra Guerra española Gumi Gustavo Adolfo Béquer Gustavo Gutiérrez Gustavo Martín Garzo Gustavo Poblete Catalán Gutenberg Hacienda Haiku Haití Hambre Hamlet Lima Quintana Händel Hans Küng Harina Haruki Murakami Helecho Hemodonación Hermanitas de los pobres Hermanos Marx Higo Higuera Hiperactividad Hirosima Historia Historias HOAC Hobbes Hodegética Hogar Horacio Horario de invierno Horario de verano Hormigas Hortensia Hosta Huelga Humanidad Humildad Humor Ibrahim iDVD Iglesia Ignacio Ignacio Ares Ignacio Ellacuría Ignacio Manuel Altamirano Ignacio Martín Baró Ildefonso Cerdá Ilusión iMac iMovie Imperio Argentina Impresora Impuestos Incendios Indagación India INEA Infancia Infierno Informe Semanal Ingenuidad Inmaculada Inmigración Innocenzo Gargano Inocencia Interesante Intermón Internet Invictus iPhone iPhoto Irak Irán Isaac Isabel Isabel y Jesús Isaías Isla Islam Israel ITV J. Ratzinger James Dean James Mollison Jan van Eyck Japón Jara Jardín Javier Domínguez Javier Fesser Jazmín Jefté Jenny Londoño Jerusalén Jesús Jesús de Nazaret Jesús Espeja Jesús Visa JMJ Joaquín López JOC Johann Baptist Metz John Carlin John Martyn John P. Meier John Selby Spong Jon Sobrino Jorge Cafrune Jorge Manrique Jorge Negrete José Afonso José Antonio Pagola José Arregui José Delicado Baeza José Gómez Caffarena José Hierro José I. González Faus José Jiménez Lozano José Luis Borges José Luis Cortés José Luis Cuerda José Luis Martín Descalzo José Luis Martín Vigil José Luis Saborido Cursach José Luis Sampedro José Manuel Calzada José Manuel Vida José María Castillo José María de Pereda José María Díez-Alegría José María Manso Martínez José Martí José Mugica José Zorrilla Juan Antonio Marcos Juan de Juni Juan Goytisolo Juan José Tamayo Juan José Tamayo Acosta Juan Martín Velasco Juan Masiá Clavel Juan Pablo II Juan Ramón Jiménez Juan Ramón Moreno Juan Valera Juan Vicente Herrera Juan XXIII Jubilación Judit Juegos Jueves Santo Julia Ardón Juliana Vermeire Julio Lois Justicia Justicia y Paz Juventud Karl Marx Karl Rahner Kaunas Khalil Gibran Konrad Adenauer La Alhambra La Arbolada La Cañada La Codorniz La Fontaine La radio La Ser La Virgen de Guadalupe Labordeta Lacomunidad.elpais.com Lágrimas Laico Lanuza Las Cambras Las Edades del Hombre Las mañanitas Las Villas Laurel Lawrence Ferlinghetti Lenguaje Leocadio Yagüe León León Felipe Leon Gieco León Gieco Léon L'hermitte Leonard Cohen Leonardo Boff Leopoldo Panero Lesbos Ley Ley del aborto Leyendas Libertad Libertad de expresión Libia Libros Lilas Lilit Limonero Limpieza Lina Lince Literatura Lituania Liu Xiabo Liuba María Hevia Llano Llaves Lluis Llach Lola Lombarda Lope de Vega López Vigil Loquillo Luar na lubre Lucía Caram Ludwig Feuerbag Luis Argüello Luis Darío Bernal Pinilla Luis Espinal Luis García Huidobro Luis García Montero Luis González Morán Luis Guitarra Luis Mariano Luis Pastor Luis Resines Luna Lunes Lunes Santo Lutero Machismo Maestro de escuela Mafalda Magisterio eclesiástico Mal Maltrato Malvarrosa Mamá Manifiesto del día internacional del Voluntariado Manifiesto por la Solidaridad Manos Manos Unidas Manuel Azaña Manuel del Cabral Manuel Mujica Láinez Manuel Sánchez Gordillo Manuel Vicent Manuela Carmena Máquina Marc Chagall Marciano Durán María María Magdalena María y José Mariamma Mariano Cibrán Junquera Maricas Marinaleda Mario Benedetti Mark Twain Marruecos Marte Martes Santo Martha Zechmeister Martín Jelabert Martin Luther King Martin Niemöller Martirio Marzo Máscara Matilde Moreno rscj Matrimonio Maximino Cerezo Barredo Mayo'68 Medicina Médicos sin frontera Medina de Rioseco Medio ambiente Mediterráneo Membrillo Memoria Mentiras Mercado Mercedes Cantalapiedra Mercedes Navarro Puerto Mercedes Sosa Meses México Mi canario Mi casa Mica Michael Czerny Michel Quoist Miedo Miedo escénico Miércoles de Ceniza Miércoles Santo Miguel Ángel Baz Miguel Angel Buonarroti Miguel Ángel Ceballos Miguel Ángel Mesa Miguel Cabrera Miguel de Unamuno Miguel Hernández Miguel Ligero Miguel Manzano Milagro Millán Santos Ballesteros Minueto Miradas Mis Cosas Mistagogia Moda Moderación Moisés Moli Molino Monasterio de Moreruela Monseñor Algora Monseñor Romero Montaña Montealegre Moral Moral de la Reina Morgan Freeman Morir con dignidad Morten Lauridsen Mosca cojonera Mosqueo Mouse Mucho queda por hacer Muerte Mujer Mundo rural Munilla Muros Muros de la vergüenza Museo Museo del Prado Museo Oriental Música Nacimiento Nadal Narcisos Natación Natalicio Naturaleza Navidad Neil Armstrong Neila Nelson Mandela Nevada Nicodemo Nido vacío Nieve Niñez Nochebuena Nombres Nona Nuevo Mester Obediencia Obras Obsolescencia Ocas Octavio Paz Oliver Sacks Olivo Olor ONU Opera Oración Ordenador Oro Ortega y Gasset Oscar Wilde Oslo Otoño Pablo Neruda Pablo Picasso Paciencia Paco Alcántara Padre nuestro Paellada País Vasco Paisajes Pájaros Pajarradas Pala Palabras Palacios de Campos Palacios del Alcor Palencia Palestina Palomas Pamplona Pan Pancho Pancho Aquino Papá Papa Francisco Paquistán Para pensar Paradilla Paraguas Parlamento Europeo Paro Parque infantil Parras Parroquia de Guadalupe Parroquia La Inmaculada Parroquia Sagrada Familia Parroquia San Ildefonso Parroquia San Pedro Apóstol Partenia Partidos Políticos Partituras Pasado Pasatiempos Pascua Pasión Pastores y ángeles Patata Patines Patxi Loidi Pavo real PayPal Paz Paz Altés PDF Pedro Antonio de Alarcón Pedro Calderón de la Barca Pedro Casaldáliga Pedro José Ynaraja Pedro Miguel Lamet Pentecostés Peñalara Peñalba de Santiago Pep Lladó Perdón Pereza Periodismo Periquito Perplejidad Perroflauta Perrunadas Persianas Personas Pesetas Pete Seeger Peter Menzel Pez Piano Picasa Pico Pie Jesu Pierre Teilhard de Chardin Pilar Pilar del Río Pintada Pinturas Pirineo Piscina Pisuerga Plaga Plantas Plaquetas Plasma Plástico Plata Platón Plaza de Tian'anmen Plegarias Pluralidad Pobreza Poda Poder Poesía Pol Política Pornografía Portugal Pozo Predicación Pregón Prejuicios Premio Nobel de la Paz Premios Goya Presencia Presentación Presente Preservativos Primavera Primavera de Praga Primera Comunión Profetas Prohibir Protesta Proyecto Hombre Prudencia Prudencio Publicidad Pueblo Puertas Quemadura Quevedo Quijote Quino Quintín García Quira Racismo Radiactividad Raíces Ramadám Ramón Ramón Cué Romano Ramos Rastrojos Ratón Raúl Castro Realidad Recados Recambio Recidiva Recolección Record Guinness Recorrido virtual por el Santo Sepulcro Recuerdos Redes Cristianas Reedición Reflexión Regalo Religión Religión Digital Reloj Remuñe Renglones Repuesto Reseña Bíblica Residencia de Ancianos Resiliencia Resistencia Resurrección Retiro Reyes Magos Ricardo Blázquez Ricardo Cantalapiedra Ripios Risa Roberto Roberto Rey Rock Rogier van der Weyden Rosa Rosalía Rosario Roselen Rossini Rostros Roy Bourgeois Rubén Darío Rudyard Kipling Rut Sábado Santo Sábanas Sabine Demel Sacerdocio Sahara Sal Sal Terrae Salamanca Salomón Salud Samuel Samuel Aranda San Agustín San Antón San Antonio San Bartolomé San Benito San Esteban San Ignacio de Loyola San Isidro San Jerónimo San Joaquín y Santa Ana San José San Juan Bautista San Juan de Ávila San Juan de la Cruz San Lorenzo San Miguel del Pino San Pablo San Pedro San Pedro Regalado San Romà de Sau San Roque San Valentín Sancho Sandalias Sandro Magister Sangre Sanidad Sansón Santa Ana Santa Clara de Asís Santa Espina Santa Marta Santa Mónica Santa Teresa Santiago Santiago Agrelo Martínez Arzobispo de Tánger Santidad Santos Santos Cirilo y Metodio Santos Padres Sara Saramago Saulo Scott Fitzgerald Seattle Seguimiento Segundo Montes Selecciones de Teología Semana Santa Seminario Sentimientos Seriedad Servicio Jesuita a refugiados SGAE Shakespeare Shūsaku Endō SIDA Siega Siesta Silencio Siloé Silverio Urbina Silvia Bara Silvio Rodríguez Simancas Simone de Beauvoir Sínodo Siquem Siria Sócrates Sol Sola Soledad Solentiname Solidaridad Soltería Somalia Sopa Soria Sorolla Sotillo del Rincón Stéphane Hessel Stephen Hawking Sudor Sueños Sumisión Suni Sur T. S. Eliot Tabaco Taco Talleres López Tamarindo Tamarisco Tamiflú Tano Taray Tarifa TBO TDT Tea Teatro Teléfono Televisión Temor Tener tiempo Tensión arterial Teófanes Egido Teología Teología de la Liberación Tercera Edad Tere Teresa Forcades Ternura Terremoto Terrorismo Tetas Thomas Becket Tierra de Campos Tiken Jah Fakoly Tolkien Tomás Apóstol Tomás Aragüés Tomás Moro Tomás Segovia Tomates Torío Toro Torres gemelas de Nueva York Trabajo Tráfico Traición Transición Traveling Wilburys Trigo Trini Reina Trinidad Trufa Tsunami Tumba Twitter Ucrania Umberto Eco Unción de Enfermos Unidad Universidad Urbanismo Urracas Uruguay Utopía Uvas Vacaciones Vacuna Valladolid VallaRna Valle de Pineta Valle del Silencio Valporquero Van Gogh Vaticano Vegacervera Vejez Velázquez Velicia Ventanas Ventiladores Ventura Ventura García Calderón Verano Verdad Verduras Viajes Vicente Aleixandre Vicente Huidobro Vicente Presencio Revilla Víctor Codina Víctor Heredia Víctor Jara Vida Vídeo Viento Viernes Santo Viktor Frankl Villalar Villalón Villancicos Villaverde de Íscar Vino Viña Violencia de género Violencia en las aulas Violetas Virgen del Carmen Virgen del Pilar Visita Vladímir Mayakovski Voluntariado Vuelo 605 Whitney Houston Wikiquote Winston Churchill Wislawa Symborska Woody Allen Xabier Pikaza Yankhoba Youtube Zacarías Zenón de Elea