Mi canario ha vuelto a sus trinos

A mi compa "Pichurri", el canario que ocupa mi cuarto de estar y comparte conmigo ruidos, cantos, voces y suciedad, le han vuelto las ganas de gorjear.

Ha sido esta mañana, hacia las 11:00 horas, tras todo un largo período de mutismo producto del cambio de plumas, que a su edad cada vez se alarga más y más.

Pero si le abandonó el canto, no le faltó nunca la alegría; que hay que ver cómo saltaba en la jaula cada vez que yo entraba y le decía piropos, o cambiaba la música ambiental que siempre, o casi siempre, tengo puesta en mi casa.

Tentado he estado de sacarle aquí, en foto; me he contenido, no obstante, porque él también tiene su intimidad y su derecho de imagen. Y como no me ha dado su permiso, yo chitón.

En su honor, y también en su lugar, pongo este vídeo pachanguero, producto de remezclar fotos y música que bien pudiera servir como acompañamiento a esta hora del día en que todo ser viviente está enfrascado en las labores domésticas.


No es gran cosa, ya lo sé; pero es que no doy pa más, que "esto" es así y sólo así.

Quien canta es Labordeta, y alguien más con él, y la canción, "A callejear".

Religión Digital, una página web muy porno


Tal parece que me quedé corto cuando hablé de Religión Digital en las tres ocasiones en que lo he hecho. Esto de ahora, en mi opinión, supera con creces lo que ya he criticado.

Esto es que en cierta ocasión, perdido entre la maraña de enlaces que presenta en portada y páginas interiores, aterricé en un blog, -o blogs, que ya ni sé lo que era aquello-, de alto contenido pornográfico. Y digo bien, alto contenido pornográfico, porque no sólo mostraba, sino que incitaba a cosas aberrantes, como por ejemplo, la violación. Sí, digo bien, incitaba, animaba, incluso desarrollaba las ventajas que ello pudiera acarrear a quien fuera objeto de ella.

Pasmado me quedé. Pero me moví, avisé de lo que había encontrado, envié correos a dirección y bloggers provectos y provectas allí alojados de lo que tenían justo encima de sus titulares.

¿Conseguí algo? Piiisssss… Una blogger creyó oportuno y necesario sacar un articulillo quejándose lastimosamente de la situación. Luego, cambió de tema. Otros negaron su responsabilidad. Alguno dijo que miraría. Alguien me tildó de puritano, y el resto…, el resto ahí está, en silencio.

[Si pongo aquí la relación de direcciones a las que me dirigí, os asustáis de las personalidades que hay detrás de cada una de ellas] 

La dirección corrió un tupido velo, ocultó esos lugares (en absoluto consta que hayan desaparecido) y dio explicaciones del tipo: “Han sido unos talibanes que han entrado a saco, pero ya está controlada la situación”.

Voces amigas ayudaron en la investigación, y descubrieron que no era verdad lo que se decía, sino que en el principio ya nació así Religión Digital: una de cal, otra de arena; religión y porno; apto para quien quiera entrar, que aquí todo el mundo en bienvenido, que cuantas más visitas más publicidad, y cuanta más publicidad más notoriedad, y… (esto lo digo yo, sólo yo, que conste) cuanta más notoriedad más parné…

Desde 2006 se han levantado voces contra la pornografía que albergaba Religión Digital, no es cosa nueva, aunque yo me haya enterado antesdeayer. Es público y notorio. Sólo parece que no se han enterado quienes allí escriben, y escriben de lo divino y de lo humano, y apostrofan contra quienes piensan diferente, y condenan y mandan a las mismas cazuelas de Pedro Botero a los que ellos califican de desmelenados, botarates, asesinos abortistas, posesos y otras lindezas.

La cosa no tendría mayor importancia, porque la Red está plagada de lugares semejantes.

La particularidad de este lugar es que se jacta de estar repleto de teólogos y teólogas laicos y sagrados, monjas y monjes, y hasta obispos.

Estos últimos ya lo saben, y debieran haberse dado por aludidos; si siguen allí, ellos sabrán por qué, yo no, ni tampoco lo comprendo.

¡Pues anda que no hay sitios en Internet donde colocarse, sin cargar sobre las espaldas con servidumbres innecesarias!

Si siguen allí, tengo todo el derecho a pensar que algo se aprovechan de aquel río revuelto, en el que las cosas justamente son tal como aparecen.

Por supuesto no pongo los enlaces pornos, no voy a darles más publicidad, tampoco sé a estas alturas de la historia si siguen colgadas y visibles, pero puedo probar vía email que allí han estado, y que presumiblemente allí siguen.

Lo dicho, Religión Digital es una auténtica MIERDA.

Posibilidades que ofrece un Blog (V): Carta con memoria a Ellacuría, y con enlace para Monseñor Romero

Aún faltan unos días para el aniversario del asesinato de los jesuítas de El Salvador, pero Jon Sobrino -el superviviente de aquella matanza- es madrugador, y no quiere que le pille la fecha con el paso cambiado. Con más de un mes de antelación nos trae a la memoria a aquellas entrañables personas, y no las deja caer en el olvido.


Un blog cualquiera, como éste por ejemplo, permite contribuir a mantener la antorcha encendida de quienes tienen luz porque estuvieron siempre en sintonía con la Luz, pero también alumbran con energía propia, la que emana desde sus propias convicciones y de su compromiso con el ser humano y con la vida.


Al mismo tiempo este lugar, de múltiples y variopintas posibilidades, adquiere una dignidad que no le pertenece, pero que recibe alegre y esperanzado. ¡Ellas y ellos lo hacen posible!


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MONSEÑOR ROMERO Y TÚ
Carta a Ellacuría
JON SOBRINO
EL SALVADOR.

ECLESALIA, 25/10/09.- Querido Ellacu: Este año es el veinte aniversario de vuestro martirio y pronto llegará el treinta de Monseñor Romero. Nos toca hablar de ustedes con frecuencia, con especial responsabilidad, y también con algún escrúpulo. Ustedes, los jesuitas, son mártires bien conocidos, pero Julia Elba y Celina no tanto. Y sin embargo ellas son el símbolo de centenares de millones de hombres y mujeres que han muerto y mueren inocente e indefensamente aquí, en el Congo, en Palestina, en Afganistán, sin que nadie les haga mucho caso.
Prácticamente no existen ni en vida ni en muerte para las sociedades de abundancia. Y tampoco la institución Iglesia sabe qué hacer con tantas gentes que han muerto asesinadas. Si difícil es que canonicen a un mártir de la justicia como Monseñor Romero, mucho más lo es que canonicen a esos hombres y mujeres que han vivido y han muerto en pobreza y opresión. Y sin embargo, muchas veces te oí decir que son “los preferidos de Dios”.
Debería escribirte, pues, sobre Julia Elba y Celina, pero conozco poco de ellas. De Julia Elba sé que pasó trabajando toda su vida en las cortas, en la cocina. Y todo ello desde que tenía 10 años. No sé mucho más de ella. Sí me he preguntado “quién es más mártir, Ellacuría o Julia Elba”, y sería terrible que los mártires jesuitas hiciesen olvidar a esas dos mujeres que murieron asesinadas a 50 metros del jardín de rosas. Estos días he escrito que “Ellacuría no vivió ni murió para que el esplendor de su figura opacase el rostro de Julia Elba”. Ellacu, éste es el escrúpulo.
Pero Julia Elba y muchas mujeres salvadoreñas como ella, me perdonarán, quizás hasta se alegrarán, de que en esta carta te hable sobre nuestro Monseñor, pues no tienen celos de una persona muy querida. Y la he titulado: “Monseñor Romero y tú”. Mi intención es ayudar a las nuevas generaciones, a quienes no les sobra orientación cristiana y salvadoreña. Que sepan que una vez hubo un país y una Iglesia extraordinaria: la de Monseñor Romero. Y tú eres un mistagogo de lujo para introducirnos en su persona. Por ello, voy a recordar cómo se llevaron ustedes dos.
La gente sabe que los dos fueron elocuentes profetas y mártires. Pero me gusta recordar otra semejanza importante sobre cómo empezaron. Los dos recibieron una antorcha cristiana y salvadoreña, y sin discernimiento alguno hicieron la opción fundamental de mantenerla ardiendo. Monseñor la recibió de Rutilio Grande la noche que lo mataron. Y muerto Monseñor la retomaste tú. Es cierto que ya habías empezado antes, pero tras su asesinato tu voz se hizo más poderosa y comenzó a sonar más como la de Monseñor. A una señora le oí decir en la UCA: “desde que mataron a Monseñor, en el país nadie ha hablado como el P. Ellacuría”.
Lo que me interesa recordar y recalcar es que en El Salvador existió una tradición magnífica: la entrega y el amor a los pobres, el enfrentamiento con los opresores, la firmeza en el conflicto, la esperanza y la utopía que pasaban de mano en mano. Y en esa tradición resplandecía el Jesús del evangelio y el misterio de su Dios. No podemos dilapidar esa herencia, y debemos hacerla llegar a los jóvenes.
Los comienzos de tu relación con Monseñor Romero no fueron positivos. Al comienzo de los setenta, tú ya eras conocido como peligroso jesuita de izquierdas por tu defensa de la reforma agraria, el apoyo a la huelga de los maestros de ANDES y el análisis del fraude electoral de 1972. Pero con tu libro “Teología Política” de 1973 empezaste a tocar temas más explícitamente cristianos: salvación e historia, el mesianismo de Jesús, la misión de la Iglesia, violencia y política… Y aunque en el país no se hablaba todavía de teología de la liberación -y de cuán peligrosos eran sus defensores- los obispos se asustaron del Ellacuría teólogo que emergía con fuerza. Y le tocó a Monseñor Romero escribir una crítica de siete páginas sobre tu libro. Lo hizo en tono serio y educado, a diferencia de la crítica que llegó de un teólogo de una curia romana, llamado Garofallo. El primer encuentro entre ustedes fue un encontronazo.
Las cosas siguieron su curso. Tú con ciencia y profecía, y a veces con humor e ironía. En una pequeña revista de la UCA escribiste un breve artículo con este título: “un obispo disfrazado de militar y un nuncio disfrazado de diplomático” -los de mi generación sabrán a qué jerarcas te referías. No era tu estilo, pero sí tu convicción.
Así llegó 1976. Monseñor Luis Chávez y González, benemérito y buen amigo, después de 38 años dejaba la responsabilidad de la arquidiócesis. En ECA nos reunimos para escribir un editorial sobre tema tan importante: “quién será el nuevo arzobispo”. Apoyamos a Monseñor Rivera y nos distanciamos críticamente del que sonaba como posible candidato: el obispo Oscar Arnulfo Romero. La elección, por cierto, le salió mal al Vaticano, y más tarde escribirías que “a Monseñor Romero no se le eligió para que fuera a ser lo que fue; se le eligió casi para lo contrario”.
Llegó la conversión de Monseñor y un hondo cambio en tu relación con él. Cuando en marzo de 1977 mataron a Rutilio, tú estabas en España, y desde Madrid el 9 de abril le escribiste una carta, que llegó a mis manos por casualidad muchos años después. La publicamos en Carta a las Iglesias marzo 2006.
“Tengo que expresarle, desde mi modesta condición de cristiano y sacerdote de su arquidiócesis, que me siento orgulloso de su actuación como pastor. Desde este lejano exilio quiero mostrarle mi admiración y respeto, porque he visto en la acción de Vd. el dedo de Dios. No puedo negar que su comportamiento ha superado todas mis expectativas y esto me ha producido una profunda alegría, que quiero comunicársela en este sábado de gloria”.
Ellacu, esta carta es uno de tus textos más bellos. Le hablas a Monseñor con total verdad, y te muestras a ti mismo en facetas desconocidas para quienes sólo te han conocido como profesor y rector. Después del asesinato de Rutilio le agradeces “su valentía y prudencia evangélicas frente a claras cobardías y prudencias mundanas”, el acierto de “oír a todos, pero decidiendo lo que parecía a ojos prudentes lo más arriesgado”. Te referías a la misa única, la supresión de las actividades en los colegios católicos, la promesa de Monseñor de no asistir a ningún acto oficial… Le felicitas: “usted ha hecho Iglesia y ha hecho unidad en la Iglesia”; la mayoría del clero, religiosos y religiosas se aglutinaron alrededor de Monseñor. Y se lo vuelves a desear al final: “si logra mantener la unidad de su presbiterio mediante su máxima fidelidad al evangelio de Jesús, todo será posible”.
En la carta aparece la dialéctica evangélica e ignaciana, recurrente en ti: usted “lo ha logrado no por los caminos del halago o del disimulo sino por el camino del evangelio: siendo fiel a él y siendo valiente con él”. “No ha podido entrar usted con mejor pie a hacer Iglesia”. Yo también escribí que, aunque parecía que todo empezaba muy mal para Monseñor, toda empezaba muy bien. Y firmaste: “Este miembro de la arquidiócesis, que ahora se ve alejado contra toda su voluntad”.
Cuando regresaste en 1978 te pusiste, con entrega y devoción, al servicio de Monseñor. Escribiste para la YSAX, la radio del arzobispado, una larga serie de comentarios a su tercera carta pastoral, “La Iglesia y las organizaciones políticas populares”. Le ayudaste a redactar la parte central sobre las idolatrías en la cuarta carta pastoral, “La Iglesia en la actual situación del país”. En sus últimas semanas estuviste con él en la conferencia de prensa después de la homilía dominical, y te daba la palabra cuando le preguntaban sobre la situación política. Con él estuviste la víspera de su asesinato, después de aquella homilía irrepetible: “En nombre de Dios, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo, les pido, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡cese la represión!”. Y en el funeral cargaste el féretro. Se te ve en la foto con Walter Guerra, Jesús Delgado y Juan Spain.
Lo que hiciste por Monseñor no fue simplemente uno más de tus muchos servicios al país. Tampoco lo pensaste como servicio estratégico, dada la inmensa influencia de Monseñor. Monseñor Romero llegó a ser para ti alguien muy especial, distinto a como lo había sido Rahner o Zubiri. Se metió dentro de ti, y tocó tus fibras más hondas. Esa sensación la tuve desde el principio. Y se me quedó grabada para siempre en tu homilía en la misa de funeral que tuvimos en la UCA. En ella dijiste: “Con Monseñor Romero Dios pasó por El Salvador”.
Muchas veces he citado estas palabras, Ellacu. Son muy tuyas por la precisión del lenguaje y por el peso del concepto. Conociéndote, estabas diciendo verdad. Y una verdad teo-logal: por este El Salvador, masacrado y esperanzado,, taimado y valiente, cruel y generoso, se sintió el paso del misterio. El paso de Dios. Por eso Monseñor Romero se convirtió para ti en referente de Dios, y en principio y fundamento de tu teología. Lo voy a recordar brevemente.
Comencemos con la eclesio-logía. El “pueblo de Dios” no era un tema cualquiera, y menos cuando el Vaticano II ya estaba en declive y volvía a resurgir la jerarcología. Sobre él escribiste un artículo sistemático en 1983, pero antes, en 1981, habías escrito “El verdadero pueblo de Dios, según Monseñor Romero”. No tratabas de analizar las ideas de algún importante teólogo, sino de ir al fondo del problema desde la fuente que tenías más a mano y que te parecía la más fructífera.
Cuatro características mencionaste del verdadero pueblo de Dios: 1. La opción preferencial por los pobres, 2. La encarnación histórica de las luchas del pueblo por la justicia y la liberación, 3. La introducción de la levadura cristiana en las luchas por la justicia, 4. La persecución por causa del reino de Dios en la lucha por la justicia. No toda la novedad provenía de Monseñor, pero la más novedosa, por así decirlo, las tres últimas características, de él provenían. Al menos Monseñor Romero te hizo profundizar en ellas.
Monseñor te puso en la pista de “la Iglesia de los pobres”, la que ni siquiera en el Concilio tuvo éxito, a pesar de los deseos de Juan XXIII, el cardenal Lercaro y algunos pocos obispos. Y ciertamente te inspiró para hablar del martirio, realidad fundante para la Iglesia, como la cruz de Jesús. Varias veces citaste unas palabras escandalosas de Monseñor Romero: “Me alegro, hermanos, de que la Iglesia sea perseguida. Es la verdadera Iglesia de Cristo. Sería muy triste que en un país donde se está asesinando tan horrorosamente no hubiese sacerdotes asesinados. Son la señal de una Iglesia encarnada”. Mejor y más profundamente que con muchos conceptos Monseñor define a la Iglesia desde dos relaciones esenciales: con el destino de Cristo y con el destino del pueblo. Alguien, con buena intención, cuestionó una vez que Monseñor Romero corriera tantos riesgos, aun de su vida. Pero tú le contestaste: “eso es lo que tiene que hacer”. Y eso es lo que tú también hiciste con tu vida. La eclesiología no era un conjunto de conceptos prendidos de la realidad con alfileres, sino surgidos de ella.
En cristología coincidiste con Monseñor en muchas cosas. Sólo voy a recordar una, para mí la más decisiva hoy, ciertamente en el tercero mundo, pero también en el primero: ver a Cristo en el pueblo crucificado, considerar a éste como la continuación del siervo de Jahvé. Son hoy los centenares y miles de millones de pobres, hambrientos, oprimidos, dados muerte violentamente, masacrados, inocentes e indefensos, desconocidos en vida y en muerte. Con ellos he comenzado esta carta al recordar a Julia Elba y Celina.
En 1978, en preparación para Puebla, escribiste “El pueblo crucificado. Ensayo de soteriología histórica”, en el que analizas la realidad de los pobres y víctimas como el siervo sufriente de Jahvé. En 1981, en tu segundo exilio de Madrid escribiste “El pueblo crucificado como ‘el’ signo de los tiempos”. En el primer texto recalcas su carácter salvífico. En el segundo, su carácter de revelación.
Monseñor Romero dijo en 1977 en Aguilares a los campesinos perseguidos y asesinados: “Ustedes son el divino Traspasado”. Y en una homilía de 1978 mostró su alegría porque los estudiosos del Antiguo Testamento no sabían decir si el siervo, del que habla Isaías es “todo un pueblo” o es “Cristo que viene a liberarles”.
No sé decir “quién copió a quién” o si ocurrió como con Leibnitz y Newton que descubrieron los fundamentos del cálculo infinitesimal con independencia el uno del otro. Lo que si me parece cierto es que ustedes tuvieron la misma asombrosa intuición de equipar la humanidad sufriente con el crucificado y el siervo de Jahvé. Y por lo que yo sé, sólo ustedes dos. No aparece en encíclicas ni concilios. Tampoco, normalmente, en las teologías. Y muertos ustedes, parece que no hay vigor ni rigor para hablar así de un mundo hoy está evidentemente crucificado.
Y una cosa más. En tu segundo exilio escribiste otro breve texto al que diste mucha importancia: “Por qué muere Jesús y por qué lo matan”. El título es más que muestra de ingenio. Se trata de esclarecer el sentido transcendente de esa muerte y sus causas históricas. En teología se pueden encontrar reflexiones afines, pero no así, ciertamente no con esa radicalidad, en textos oficiales de la Iglesia. Para lo primero hay que tener presente ante todo el designio de Dios. Para lo segundo hay que tener en cuenta la historicidad radical de la vida de Jesús: defensor de aquellos a quienes ofenden los poderosos. Por esa razón Jesús denunció el poder, entró en conflicto con él, perdió y fue crucificado. Esto, tan evidente, suele ser oficialmente silenciado -incluso en Aparecida, un buen documento por otros capítulos.
No lo silenció Monseñor Romero. En la misa funeral de uno de los sacerdotes asesinados dijo lapidariamente: “se mata a quien estorba”. Y los que estorbaban no eran demonios o poderes transcendentes, sino oligarcas, militares, cuerpos de seguridad, escuadrones de la muerte. Así se entiende el “por qué mataron a Jesús”, como tú preguntabas.
Termino con la teo-logía, con Dios y con tu fe. En la primera carta te escribí que tu fe en Dios no pudo ser ingenua. En 1969 hablaste en Madrid de las dudas de fe que Rahner llevaba con elegancia -y entendí que algo semejante decías de ti mismo. Creo que luchaste con Dios como Jacob, en aquellos años recios para la fe. Y a tus 47 años “se te apareció” Monseñor Romero -y uso el término “aparecer”, opthe, conscientemente, para expresar lo que en ello hubo de inesperado, destanteador, cuestionante y bienaventurado. De esto sólo se puede hablar con temor y temblor, pero pienso que en contacto con Monseñor tuviste una experiencia nueva de la realidad última, de Dios. Y creo que se notó en tu hablar sobre Dios.
He escrito que para Jesús Dios es “Padre” en quien se puede descansar, y que el Padre sigue siendo “Dios” quien no deja descansar. En Monseñor Romero, en su compasión hacia los sufrientes, su denuncia para defenderlos, el amor sin componendas viste al Dios que es “Padre” de los pobres. En su conversión, su adentrarse en lo desconocido y no controlable, en su caminar sin apoyos institucionales eclesiásticos, en su mantenerse firme llevase a donde llevase el camino viste al Padre que sigue siendo “Dios”. Y quizás en Monseñor viste también que, a pesar de todo, el compromiso es más real que el nihilismo, el gozo más real que la tristeza, la esperanza más real más que el absurdo. Así interpreto sus sencillas palabras: “Con este pueblo no cuesta ser buen pastor”. En ellas asoma la utopía
Termino. No era la primera vez que te encontrabas con alguien que iba a influir importantemente en tu vida, como bien lo analiza Rodolfo Cardenal. Sin embargo, encontrarte con monseñor Romero significó algo distinto. Y eso distinto radica en que te encontraste con la profecía, la entrega, la bondad de Monseñor, pero sobre todo con su fe, lo que configura toda la persona. Por eso nunca te consideraste “colega” de Monseñor. Nunca te escuché, siendo tú de talante crítico, una crítica a Monseñor. Y en tu nombre y en el de la UCA, dijiste que “Monseñor Romero ya se nos había adelantado”. E insististe: “No hay duda de quién era el maestro y de quién era el auxiliar, de quién era el pastor que marca las directrices y de quién era el ejecutor, de quién era el profeta que desentrañaba el misterio y de quién era el seguidor, de quién era el animador y de quién era el animado, de quién era la voz y de quién era el eco”. Lo decías con total sinceridad.
“Monseñor Romero, un enviado de Dios para salvar a su pueblo”, escribiste. Y Monseñor te habló de lo que en Dios hay de “más acá”. Pero también te habló de lo que en Dios hay de inefable, de misterio bienaventurado, de lo que en Dios hay de “más allá”. “Ni el hombre ni la historia se bastan a sí mismos. Por eso [Monseñor] no dejaba de llamar a la transcendencia. En casi todas sus homilías salía este tema: la palabra de Dios, la acción de Dios rompiendo los límites de lo humano”. Monseñor Romero vino a ser como el rostro de Dios en nuestro mundo.
Ellacu, termino esta carta con las palabras con las que tú terminaste tu último escrito de teología. Son para los que no te conocieron, para todos los que te conocimos y especialmente para que ayuden a que la Iglesia retome su rumbo:
“La negación profética de una Iglesia como el cielo viejo de una civilización de la riqueza y del imperio y la afir­mación utópica de una Iglesia como el cielo nuevo de una civilización de la pobreza es un reclamo irrecusable de los signos de los tiempos y de la dinámica soteriológica de la fe cristiana historizada en hombres nuevos, que siguen anunciando firmemente, aunque siempre a oscuras, un futuro siempre mayor, porque más allá de los sucesivos futuros históricos se avizora el Dios salvador, el Dios liberador”.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Posibilidades que ofrece un Blog (IV)

Cuando dices que una cosa ofrece posibilidades,  además de expresar que ese objeto tiene valor por lo que a simple vista aparenta, estás queriendo aludir a algunas concretas acciones que pueden ser llevadas a cabo con él.

En el caso más simple, lo usual es referirse a una concreta, la que tememos o ansiamos. Por ejemplo: ¿Tengo posibilidades de estar embarazado si mantuve anoche relaciones sexuales y no tomé precauciones? La respuesta es obvia; pero como ejemplo podría valer si estuviera expresado en otro género.

Vamos a por otro: ¿si se me ocurriera ir por lana, podría volver trasquilado? Aquí se admiten varias posibilidades, como todo el personal puede comprender.

Pero si digo: Si salgo solo de casa por la noche, ¿qué posibilidades tengo de que me contraten para un puesto de directivo en una empresa pionera en el mercado de abastos? El abanico de posibles respuestas se abre tanto cuantos síes condicionales se nos ocurra poner.

Es el caso que un blog tiene posibilidades, vaya si las tiene. Pero a uno, limitado y finito, no se le ocurren sino un pequeño número de utilidades, la mayoría de las cuales no salen de su imaginación, sino de la experiencia concreta, de lo cotidiano, de lo que ocupa su existencia más que estrecha, escuchimizada.

Pero si dejáramos libre a la imaginación, ah, entonces la cosa cambiaría y entraríamos en un campo aún no explorado.

Sin embargo, lo mejor de lo mejor es que te echen una manita, que alguien desde la concha te sople o directamente salga desde detrás de las bambalinas y vaya llenando el escenario en la que tú balbuceas un texto aún por determinar.

Metido ingenua y temerariamente a analista de blogs (nótese este ablativo absoluto tan finamente construido por quien no sabe ni latín), me encuentro con que Fuensanta M. Clares, -de Murcia, nada que ver con Fuencisla, de Segovia-, sitúa en medio de la escena una maravilla: resulta que un blog también sirve para viajar, para soñar, para visitar, incluso para volver al pasado y recorrer la historia.

Si tenéis algo de tiempo, entrad aquí y disfrutad con este recorrido, virtual sí, pero tan real que estaréis tentados de preguntar a cualquiera por el restaurante más cercano para almorzar a la salida, de temer pisar en el resbaladizo empedrado, de haceros con uno de tantos ciriales (Fernando Manero avisa), o de curiosear lo que hay allá tras de aquella puerta tan cerrada.

Y, aunque a la salida todo siga igual, la muchacha del bolso negro siga con él, dando el mismo paso, y el caballero del niqui burdeos siga dándoos la espalda, habréis pasado un buen rato, os lo aseguro.




Y este otro lugar también merece un rato que tengáis disponible:

Posibilidades que ofrece un Blog (III)


¡Anda que no he estado dudando toda la tarde del domingo esta entrada en mi blog! Y ha tenido que ser ya en lunes que me llegara al ánimo la decisión de publicarlo.

No cabe en un blog, al menos eso creo. Pero un blog sí es buen lugar para publicitarlo.

Fue lo primero que hice en internet, la página de la Parroquia. Para ello tuve que aprender a usar el cacharro, que sólo lo había utilizado antes para escribir como si fuera una máquina, y poco más.

Pero la red da para todo, e informa de cuanto estés interesado en aprender. Entre todos me habéis ayudado a hacerlo, de modo que ha resultado una obra colectiva; no podía ser de otra manera, ya que si entráis y véis, descubriréis que eso es precisamente lo que es: una obra de muchos, de muchísimos, de casi todos. [El casi es intencionado, por supuesto].




Posibilidades que ofrece un Blog (II)

No lo prometí, pero aquí vuelvo a lo que ayer empecé.

Pocas veces he intentado publicar algo en la prensa local de mi ciudad. Si las cuento me sobran dedos de las manos. Siempre fue de algo referido a la colectividad que represento, o creo representar, y en asuntos que me parecían trascendentes.

Salvo una carta al Director, allá por junio de 1977, que me la publicaron íntegra, ya que las palabras estaban medidas, eran consistentes y el asunto de suma gravedad, las demás veces o han mutilado el texto o simplemente lo han archivado en ese lugar que todos y todas suponemos.

Pero la ocasión que más cabreo [otro motivo para tener blog, expresarlo y airearlo; lo anoto para no olvidarlo] me produjo tuvo lugar hace algo más de una década. Habíamos penado durante un montón de años mi gente y yo en locales insuficientes, manifiestamente mejorables (por no decir directamente impresentables), pequeños e incómodos. Tras larga espera y de muchos ruegos y suplicatorios (alguna amenaza, también hay que decirlo), al fin con alguna ayudeja de la institución principal nos trajinamos una nave y la transformamos en algo amplio, cómodo y presentable. Nuestro trabajo y buenas pesetas nos costó, -que los euros llegaron poco después-, aunque no tantas como se gastaron con dineros comunes en otras partes.

Llega el día y la hora de que la autoridad competente en la materia se acerque para la ceremonia de inauguración, que en términos propios se llama Dedicación. Y va y se me ocurre llamar a la prensa, que vengan y lo publiciten, tal y como suele hacerse en una ciudad de provincias en la que cada templo parroquial ha sido inmortalizado con foto y crónica.

Se conoce que estos barrios no estaban en la mente del redactor que atendió el aviso, o que quien avisaba no tenía la altura, la anchura, la profundidad y el rango suficiente, que por única respuesta dijo que para eso no iba a desplazar a un reportero con fotógrafo, que eso costaba una pasta. Al tipo ni se le ocurrió mandar a alguien que supiera escribir y sacar fotos, todo en el mismo pack.

Posiblemente si hubiera sido el comité central quien hubiera hecho la llamada, habría sido atendida, porque favor con favor se paga. Pero que fuera un mindundi como el menda, parece que no tenía consistencia.

Y así pasó. Creo que ha sido la única iglesia construida en los últimos cien años, cuya fiesta de dedicación no ha aparecido ni consta en los anales y crónicas de esta villa sin corte.

Razón tiene Juan Navarro; si yo hubiera tenido este blog, habría podido publicitar el evento sin contar con nadie más, que aquí uno es el director, el redactor jefe, el consejo de administración, la taquillera del metro y el chico de los recados; y además, por si las moscas, el primer lector o lectora, por si no aparece nadie más.

¿No es ésta una buena razón para tener un Blog: publicar lo que me pete sin contar con nadie más?

Para hacer efectivo este segundo servicio que tengo en mi beneficio, voy a colgar un vídeo que acabo de terminar  con fotos de la pasada primavera, nieve y amistades incluidas.

Va por ustedes, y tranquilos, que es cortito, aunque la excursión duró 6 horas.



Como habéis podido comprobar, el que canta es Labordeta, y su canción, "Somos".

Y tampoco lo prometo, pero aviso, que no quiero ser traidor: como tengo fotos de la dedicación de mi iglesia, no os extrañe si cualquier día voy y las pongo, que para eso esto es mi blog.

Posibilidades que ofrece un Blog (I)

Soy más chulo que el "Punteras"; pues, ¿no acabo de numerar con el I este artículo cuando ni sé si va a tener continuación? Esperemos que sí.

El asunto que hoy me trae a escribir es destacar una ventaja de hacerlo en un blog en lugar de, por ejemplo, la prensa escrita. En el diario, o mensual o anual, lo escrito, escrito está. No hay lugar a deshacer lo que ha pasado por la impresión y subsiguientes: distribución, reparto, venta, lectura y, en según, la papelera.

En un blog se pueden realizar tantas ediciones como se desee. Puedes corregir, aclarar, añadir, explicar, aludir, comentar (no sigo no sean que me salgan otros cien verbos, y no es plan).

Recuerdo que hace un tiempo, desde la otra parte del océano alguien me llamó la atención sobre un pintor al que no le correspondían los cuadros que aquí expuse. Atendí la reclamación, investigué y puse las cosas en su sitio, es decir, afilié a cada Poblete su biografía y su obra.

En mi último artículo, confundí un nombre propio, -a Fuensanta M. Clares la llamé Fuencisla, a pesar de tener su nombre ahí, a la derecha, entre los destacados-, algo impropio de mí, aunque cada vez más frecuente, ya que si las neuronas van muriendo a lo largo de la vida, aunque al nacer tuviéramos infinitas, a mí ya me quedan unas muy finitas, en todos los sentidos de la palabra.

El caso es que Julia, (hola Julia, cómo estás, un beso) me resalta que hiciera las correcciones sobre el escrito, y lo llama superación. Pues estupendo, me iré mejorando como el vino, que cuanto más viejo, más pellejo.

Y ya puesto, propongo que los comentarios se vayan incorporando al cuerpo central de la edición, para que se vean directamente sin necesidad de abrir hoja aparte; eso sí, todo debidamente firmado y rubricado, para que no haya confusión en cuanto a la autoría y al pensamiento de cada quien.

De modo y manera que la entrada estaría siempre viva, si a quien visita le pareciera oportuno intervenir.

[Técnicamente no sé si esto es posible sin entregar incondicionalmente las llaves de la propia casa a los de fuera, aunque con el tiempo esto ya parece mismamente una familia. Todo se andará…]

¿Para qué sirve un Blog? El que acierte se gana un caramelo

Hace apenas un rato mi amigo Fernando Manero se preguntaba si los blog son literatura.  Bueno exactamente él dice: ¿Son los blogs una plataforma de expresión literaria?, que es más propio de él. 

Le surge el interrogante por culpa de un pérfido personaje que le indujo malamente: Don José Saramago, que tiene un blog, un cuaderno y hasta una fundación. Este buen señor afirmó, no hace mucho, que “los blogs son una forma de literatura como otra cualquiera…”.
 

He dejado a Fernando pensativo en sus cosas e intentando obtener alguna respuesta de sus asiduos visitantes y doctos comentaristas, y me he venido para acá a dar mi propia opinión.
 

Conocido es ya, a estas alturas de la película, que mis respuestas suelen ser extrambóticas,  perdón, quise escribir "estrambóticas" (es que a estas horas ni word corrige adecuadamente), [¡Gracias, Julita, eres mi ángela!], surrealistas y que no dejan títere con cabeza, porque suelen ser de las que no dan ni pie con bola. Pero el caso es que después de pensármelo mucho…

Yo me digo que qué se cree este señor, que ni hablar del peluquín; los blogs están hechos para cosas mucho más serias que la literatura linda y moronda.

Un blog sirve para comunicar, monologar, fardar, proponer, imponer, retorcer, controvertir, extraviarse, encontrarse, escapar, caminar, mirarse, contemplar, dialogar, exponer, explotar, explorar, expurgar, filosofar, categorizar, inducir y deducir, moralizar, desmoralizar, confabular, fabular, excretar, soplar, toser, rebuznar, perorar, alentar, animar, aplaudir, elogiar, ofuscar, deslumbrar, embrollar, enrollar, seducir, conducir, reconducir, aducir, constreñir, apabullar, depurar, contravenir, convenir, converger, divergir, suponer, oponer, deponer, reponer, posponer, debatir, rebatir, combatir, espolear, exhortar, abuchear, jalear, bendecir, asperjar, condenar, condonar, reprobar, maldecir, promover, promulgar, probar y comprobar, fustigar, zaherir, adular, ridiculizar, enfatizar, dictar, conmover, idealizar, politizar, edulcorar, sugerir, acompañar, acompasar, empatizar, simpatizar, confraternizar, compadecer, disponer, indisponer, contraponer, moderar, balbucir, berrear, imputar, instigar, reconvenir, arrullar, apostrofar,
y hasta si me apuráis, para hablar fino, fino, filipino. (No os hacéis idea del número de verbos que expresan acciones susceptibles de encajar en un blog al uso, miríadas…; a mí, yo solito conmigo mismo, me han salido ciento.)

Del mismo modo puede servir también para embromar, engatusar, embobar, y hasta para hacer reír con humor sano; y por supuesto, y que no falte, para conocer a cuantos literatos nunca conocerán  el polvo de los estantes de las librerías, porque sus escritos sólo salen en la web.

Y sirve, finalmente y sobre todo, para saludar al personal, no importa qué esté haciendo, ni el lugar del mundo en que las circunstancias le hayan colocado; da lo mismo, es igual, que esté casado o soltero, que cante bien o desafine cual borrico remolón u oveja que bala bocado que pierde; que le guste madrugar o que se le peguen las sábanas; que beba vino en la taberna o que guste de patinar sobre el hielo de las montañas; que sepa sonreír o que sólo y apenas haga muecas de medio lado; que pinte primorosamente o que tenga una manos como auténticas remolachas; que vaya en moto, y le llamen "la hormiga atómica", o que le guste el teatro y se lo contagie a la chavalada que tiene a su cargo. Es indiferente que viva en el centro de Murcia capital o en el altillo de un pequeño barrio en el extrarradio vallisoletano.

¿Qué decís, que ponga un ejemplo? Pues, ahí va…

Hoy cumplen años dos amiguitas mías. Este blog se honra en felicitarlas: 



¡¡¡Felicidades Pilar!!! 
 
¡¡¡Felicidades Fuensanta!!! 
 
Cada una en su lugar, la una en Pucela y la otra en Murcia, lo celebraréis apropiadamente.

A mí, Pilar me va a invitar a comer; y ¿sabéis con qué? ¡Sorpresa!


Fuensanta, Clares para los vecinos, lo hará cuando llegue su momento. Y también será una sorpresa.


En vuestro honor he compuesto este asuntillo, que espero que os guste.




(Quise poner a Jorge Negrete, que lo hace chachi, pero el asunto de los copyrihgt no me lo ha permitido; así que he acudido a un coro que trabaja de balde, y a la Virgen de Guadalupe, que todo lo hace gratis.)

__________________________

P punto D punto, o sea post data, es decir lo que hay que decir, que no se ha dicho en su momento o se ha dicho mal y ahora hay que proclamar debidamente corregido, dos puntos:

Fuensanta M. Clares es Fuensanta, no como la nominé Fuenscila, más por obnubilación mental que por confusión, que en la madrugada y viendo lo lentamente que subía el vídeo al yutube de las narices (tardó más de 6 horas), a uno se le anestesiaban las neuronas. Pues eso, que es Fuensanta, mismamente la patrona de Murcia. Que la Fuencisla, la Virgen, es la patrona de Segovia, ¡ay segoviana, por qué te quiero…!


¿Una tarde como otra cualquiera? ¡Ni hablar!


Los domingos son unos días muy particulares. O están llenos, o están vacíos. Si están llenos, están llenos y punto. Pero si están vacíos, ¿cómo se llenan?

Decía mi madre que "cuando el diablo no tiene nada que hacer, con el rabo espanta las moscas". Pues eso es lo que hacen algunas personas en la tarde de los domingos, espantar moscas.

Digo esto porque durante esos ratos en que tal parece que nadie tiene ganas de hacer comentarios sesudos en los blogs de la más diversa y variopinta variedad de temas y profundidades, porque una tarde de domingo es para descansarrrrrr, llegan al email videos, pps, documentos, etc. con "cosas" originales y en ocasiones inusuales. Unas son pías, muchas profanas, y algunas llegan a ser de tres estrellas.

No os digo los que me han llegado hoy, tampoco es significativo, que yo tengo un recorrido en internet bastante cortito. Pero seguro que si hacemos una encuesta a alguien le han llenado la carpeta de descargas de correo.

Bueno, el caso es que me han enviado una presentación que me ha divertido. Contiene fotos raras, pero reales. He pasado un rato viéndola y, picado por la curiosidad, he buceado por las aguas de la red buscando cosas similares. Y han salido la tira.

Dado que mañana tengo análisis de sangre, cosa rutinaria para el colesterol, la próstata y otras minucias, tengo que cenar temprano y no me apetecía salir. De modo que he gastado un poco de este tiempo recopilando, añadiendo y dando forma. Resultado de este divertimento ha salido esto, que espero que os entretenga y nada más. Y si resulta que os hace reír, mejor todavía.



Ni que decir tiene que esto que he manoseado es propiedad de alguien que lo ha colgado en algún sitio de Internet. Supongo que concede permiso para que haga uso de ello sin mayores problemas. Si así no fuera, que lo diga y lo retiro. Y voy y pongo otra cosa, mariposa.

Santa Teresa de Jesús se lo merecía

Ayer tarde fui testigo privilegiado de un pequeño homenaje a Santa Teresa de Jesús, Teresa de Cepeda y Ahumada, la de Ávila.

Esta mujer fundó un convento en Valladolid, allá por el año 1568, un 10 de agosto. Utilizó para ello una finca que le donaba un señor muy importante, Bernardino de Mendoza, como a un cuarto de legua de la ciudad y junto al río.

Sobre el papel, a la que después fue declarada santa y doctora de la Iglesia, le pareció buen sitio. Pero cuando llegó a habitarlo con sus monjas y el novicio Juan de la Cruz (de qué cosas más interesantes se entera uno, ¡San Juan de la Cruz fue novicio de Santa Teresa de Jesús!), comprobó que era lugar insano por las pestilencias del río. Cómo sería que todas ellas enfermaron de paludismo.

En vista de lo cual removió su fundación a otra parte, más arriba de la villa, en lo que hoy se conoce como Rondilla de Santa Teresa.

El caso es que un grupo de ciudadanos y ciudadanas, autodenominado Asociación Vallisoletana de Heráldica y Genealogía "Raíces", que preside (y valga la redundancia) Presencio Revilla, don Vicente, ha promovido la colocación de una estatua en su honor en el primer lugar donde se aposentaron, hoy conocido como el barrio "Cuatro de marzo".

Con la asistencia de autoridades varias y un grupo de invitados y simpatizantes, y también de curiosos enterados, se inauguró dicha estatua.

Discursearon: primero Félix López Zarzuelo, administrador diocesano (estamos sin ordinario del lugar), bendiciendo; luego el historiador y teólogo carmelita Teófanes Egido, centrando el momento; a continuación la escultora, Carmen Tablada, valorando el cariño que ha puesto en su obra; y finalmente la concejala teniente de alcalde, Mercedes Cantalapiedra, rubricando el amor de Valladolid por Santa Teresa.

Yo, asistente por invitación de la escultora, feligresa de mi parroquia y amiga, doy fe y levanto acta, con fotografías incluidas.



Santa Teresa se lo merecía, y también era merecedora de este detalle la zona de Valladolid que está en la parte sur, que carecía hasta ahora de estas cosas que recuerdan nuestra historia, y que nos hablan de personas y personajes que pisaron la misma tierra que nosotros pisamos ahora.

    
    
    
Pues, eso.

Teresa Forcades, una monja al borde del abismo

He sabido de su existencia hace apenas medio año, pero esta monja benedictina me está haciendo que pensar. Y no sólo por lo que dice, sino también e incluso más por lo que intuyo que piensa.

El caso es que a pesar de que está bien arropada por títulos que la califican suficientemente, está siendo en estos momentos vapuleada por las huestes del bienpensar y el correcto decir.

No soy quien para valorar. Pero quiero unir mi voz a la de que cuantas y cuantos creen que quienes tienen algo que aportar deben hacerlo, sin correr mayores riesgos que los que nos amenazan a todo ser mortal.

Pongo aquí estos vídeos que, aunque largos, nos acercan al pensamiento de esta mujer: 

El que és bo és de Déu; el que és plaent també (Lo que es bueno, es de Dios; lo placentero, también)


A propósito de la gripe A

CAMPANAS POR LA GRIPE A from ALISH on Vimeo.

No hace falta que me déis las gracias, pero os lo agradezco…

Berta, Berto y los Bertines




Berto y Moly comparten cama sin mayores complicaciones. Y ya es raro, porque Moly, a estas alturas de su vida (casi once años), permanece virgen y mártir, y jamás ha permitido que le entraran en su territorio. Ella es muy suya…, pero con Berto tiene, diríamos, debilidad.


Hay que decirlo, porque es verdad, que Berto sabe hacer las cosas. Ya conté aquí que antes de verano tuvo con Trufa ocho preciosos cachorros, uno de los cuales pasó por esta casa, Gumi, en tareas de destete y baboseo.


Pero no se paró ahí, no. Engatusó, como sólo él sabe, a otra preciosidad, a la que hasta la fecha no había podido retratar de puro tímida y esquiva. Al fin conseguí hacerlo. Hela aquí, es Berta:
El caso es que Berta con Berto tuvo más que palabras. Y de resultas de dicha conversación salió un Bertín,
otro Bertín,
otros dos Bertínes,
¿Cuántos dices?

Ni uno, ni dos, ni tres, ni cuatro…
¡Cinco!



¡¡¡¡¡C I N C O!!!!!



Tres y dos, ellas y ellos.
Pero adivinad quienes son ellas y quienes ellos.


La pobre Berta, creyendo haber cometido alguna falta, se esconde bajo la pesebrera…
Reculando esquiva la foto…

…hasta que no pudo evitarlo y fue cazada la cazadora…

Luego, ya más tranquila, dejó que la felicitáramos por tanta abundancia perruna. Y es que la pobre es tan tímida…

Por allí estaba Pancho, viejo conocido nuestro, que volvió a sus faenas venatorias y a triunfar en el corral, su sitio, donde él es el Rey.

Claro que no está mal acompañado. Por ejemplo tiene a Mica…

También tiene a Nona, la hija de Trufa…

Y aquí Doña Trini, la destetadora de Nona, recuerda un verano de biberones, papillas y besuqueos…

Cinco gamusines, cinco, los Bertines, hijos de Berta y Berto.


Y os preguntaréis viendo a Berta tan madraza, ¿y Berto qué hace ahora, dónde está que no cuida de su prole?


Berto está en la luna de Valencia, digo en la orilla del Pisuerga, a su bola…


Tomando el sol, plácidamente, y controlando la calle, el patio, su casa y sus personales preocupaciones…

Luego dicen que el mundo está fatal. Pero sigue siendo cierto aquello de que hay que ponerse siempre al sol que más calienta… Y Berto sabe de eso mucho, demasiado…

Para Laura con cariño, en el día de su estreno

Hoy, o ¿fue ayer?, me he enterado de que Laura ha estrenado blog.

Una preciosidad:

L'Hortal del Pou.

Entrar en él es entrar en ella, tal como la conocí, tal como ahora la estoy volviendo a descubrir, recordándola.

Es un vergel. Un oasis. Un retiro. ¡Una maravilla!

Es de cortesía ofrecer algún presente a quien estrena casa.

Y ¿qué podría regalarla?

Una eternidad de belleza, armonía, sosiego, ensoñación, paz, …

Eso quisiera yo. Pero tan sólo tengo preparado esta pequeña historia de apenas tres minutos; hela aquí:



¡Bienvenida Lavi al mundo del blog!

Y ahora, una película… o dos, por el mismo precio

Voy a explicar, razonándolo, el motivo de este artículo.

Hace medio año, más o menos, coloqué un vídeo tomado en Youtube de la canción Banderas rotas de José Antonio Labordeta, para ilustrar el tema de aquel día. Aunque era público, el video tenía dueño. Un buen día, sin avisar, decidió suprimirlo; de ese modo, me dejó a mí sin ilustración. Y eso me molestó, aunque él tuviera todo el derecho del mundo a hacerlo.

Lo mismo me ha ocurrido con otras cosillas; se toman de la calle, que es de todos, y como resulta que es en préstamo, pues te puedes encontrar que ya no lo tienes, porque en la calle ya no está. Así hemos perdido todos la peli “El club de los poetas muertos”, que debía tener algún problema de legalidad.

De modo y manera que me he conjurado a que no me vuelva a ocurrir.  A partir de ahora cosa que ponga aquí, tomada de otro lugar, tendrá su copia de seguridad a buen recaudo.

He decidido reconstruir por mi cuenta el video sobre esta canción de Labordeta, porque más me interesa la canción, letra y música, que las imágenes que puedan acompañarla, ya que aquellas son de Labordeta, en tanto que las imágenes serán de quien quiera imaginarlas. Y puestos a imaginar, tampoco yo tengo por qué ser manco. Digo yo.

Para no depender del capricho de otros he tenido que aprender, primero, a hacer un vídeo y, segundo, a colocarlo en algún sitio que me lo permita, tal que así:


Os explico los pasos que he dado.

Construir un video: Trabajo con mac, y casi todo me lo pone en bandeja. (Ignoro qué pasará en otras plataformas, aunque digo yo que será muy similar).
Arrejunto unas cuantas fotografías, las ensamblo tipo pase de diapositivas y le adjunto una pieza musical. Pido a iPhoto que las grabe en iDVD, y ya tengo un video casero.
Con la digital también se puede hacer un barrido y coger escenas de la realidad en vivo, que luego el mismo cacharro este lo gestiona como en el caso de las fotografías.

Luego viene lo de buscar dónde colocarlo. Tengo cuenta en Google, que ha comprado Youtube; con la cuenta en aquél abro otra en éste, y ya estoy preparado para subir videos, hasta de 10 en 10, y hasta el momento sin límite de espacio.

Una pega, la subida es lenta, así que se deja trabajando la ordenata durante la noche, si es preciso, y al día siguiente ya lo tienes disponible.

El del Bierzo ha tardado casi siete horas en colocarse, porque pesa más de cuatrocientos megas. Este otro, la razón de esta historia, sólo tres, porque es más pequeño, sólo ciento veintitantos. Lo he titulado "Banderas rotas. Labordeta", y contiene la música de la canción y 66 fotos diversas del autor, tomadas de lo público.


Y espero que, a partir de este momento, no vuelva a aparecer aquí el maldito letrero: «Vídeo retirado del lugar por su propietario».

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