La calma siempre llega, aunque sea tras la tempestad

Ya os hablé hace un tiempo de los Bertines. Fueron cinco y son cinco. Falta la pequeña.

Eso mira Berta, la madre, dónde estará la enana, tan tímida como la progenitora.

Ahí está, aislada y apartada. Con cara de ¡a mí no me miréis, jolínes, que siempre me miran todos!

Bueno, ahora sí que os tengo a todos a mano, no os separéis tanto, que me hacéis pasar desazón.

Estos están haciendo acopio para el viaje. Es hora de dejar en paz a Berta, que ya ha hecho lo que tenía que hacer.

Y Berta, que se lo barruntaba, ni siquiera sale a despedirles. Mira, sí, con mirada tierna, pero desde allá arriba, que si se acerca a lo mejor tenemos más que palabras. Así que, adiós, adiós.

Este es Tuno, el más grande de la manada. Está ya de despedida, se va. Maribel le da los últimos consejos: obedece, come lo que te pongan y no te cagues ni te mees por cualquier sitio, que dejas ya el corral y vas a casa nueva.

Tuno aún no conoce el valle, tan verde y tan otoñal,

ni sabe qué es una encina, aunque ésta sea una más entre muchas…

ni sepa cómo es un camino entre prados, lleno de hojas…

ni siquiera haya jugado al escondite entre los árboles, aunque ahora están casi pelados…

Pero, tranquilos, que cuando él vuelva, ahí seguirán estando, y con más agua que ahora, y bien vestidos y verdes…

que lo dice Carlota, que nació aquí y se lo conoce bien todo, todito, todo. Ella ya tiene casi dos años. Es muy mayor.

Tuno ahora se llama Gumi, Gumi segundo, porque el título quedó vacío al irse para Cantabria Gumi primero, y le llaman ahora, eso creo, Jacob (vaya nombrecito para un perro, mezcla de Trufa y de Berto).

Puesto que ya no hay Gumi primero, Gumi segundo será Gumi, a secas. Y ha cambiado de amos, de escenario y hasta de juegos. Ahora vive en la capital.

Pero sigue siendo un tuno, un auténtico tunante, y se deja querer…
y se pone, más que mimoso, tiernón…

y mira sorprendido lo que encuentra…

y se pone hasta vigilante por si hay que dar aviso…

No le importa que Berto, no le haga caso y hasta le gruña mientras dormita…

y mucho menos lo que Moli piense, que a saber en que estará pensando esta vejestoria. Esta sí que está hecha una auténtica tunanta. Miradla ahí, como si nunca hubiera roto un plato. Y no lo ha roto, palabra, que ella sólo sabe sacarles brillo a lametazos.

Los obispos españoles no sólo contra el mundo; también contra los fieles cristianos




Todos los medios informativos se han hecho eco de la voz de los obispos españoles, expresada por el portavoz de la CEE Martínez Camino.

Estaba claro que la doctrina oficial de la Iglesia Católica condena el aborto, como uno de los pecados más graves que se puedan cometer.

Estaba claro que la Iglesia, por medio de sus representantes, iba a dar la batalla en toda regla contra cualquier ley que permitiera, ampliara y/o facilitara la interrupción voluntaria del embarazo, fuera promovida por el gobierno que fuera, laico, religioso o mediopensionista.

Estaba, cómo no, clarísimo, que la Iglesia iba a amonestar muy seriamente a los miembros de la misma para que ni se les ocurriera dar su voto a aquellas opciones políticas que incluyeran en sus programas leyes permisivas del aborto.

Y también y finalmente, estaba más que claro que la Iglesia, por medio de sus maestros, iba a dar la cara contra el aborto con todas las armas que en su arsenal encontrase.

Sin embargo, acaba de aclararse, que no lo estaba: quién iba a utilizar esas armas y cómo se las iba a apañar.

Yo, modestamente, ni soy entendido en moral, ni especialista en bioética, ni puedo competir con quien además de obispo, ha sido profesor de esas materias en una alta universidad. Pero eso de salir a la plaza pública y amenazar y meter miedo a todo quisque con que si va a estar en pecado público si vota en el sentido que se teme, es demasiado tomate. Ya lo fue cuando se habló de asesinato, contra viento y marea de quienes saben de eso porque están en ello. Lo fue cuando salieron en comandita a manifestarse en la calle, donde sólo salían para procesionar en las festividades, ocupando lugares y horarios al personal. Lo sigue siendo ahora, cuando, en su arremeter fiero y obcecado no paran en buscar herramientas nuevas, o antiguas, para atacar a los fuera y para enervar a los dentro: no sólo pecado; además, pecado mortal; y a mayores, pecado público; y por si fuera poco, herejía.

Está por ver qué tendrán que buscar a partir de ahora para inducir a las ovejas de este redil, que les está quedado demasiado grande, los pobres…

Hablando de muros…

Tal día como hoy, hace ya veinte años,  fuimos testigos, unos en directo, otros in situ y muchos otros más a toro pasado y en la distancia, de la caída del mítico muro de Berlín, que dividía desde la segunda guerra mundial a Alemania en dos partes, en sentido casi vertical.

Fue un hecho histórico, que trajo como consecuencia, entre otras, el fin de la llamada guerra fría que enfrentaba al occidente "libre" y al oriente "prisionero".

Con tal circunstancia, muchos bloguers se han visto en la oportunidad de tocar este tema, y glosar el aniversario de las más diversas maneras.

Yo sólo he contactado con algunos, los que me son más cercanos. Pero seguro que si se busca con un poco de paciencia y de tesón, salen cientos de miles, que esto de Internet es lo que tiene, que algunos piensan y crean, y el resto copia y pega y en el mejor de los casos, también lee. He aquí algunas citas:


Yo no tengo una opinión propia y redonda que pueda ofrecer aquí; sólo unos apuntes, cogidos con alfileres y que aún he de madurar y completar. Y todo partiendo de que la realidad es poliédrica y puede verse e interpretarse de muchas maneras; y que nada es blanco-blanco o negro-negro, sino que nos tenemos que mover entre grises y claroscuros. Es nuestro sino.

Como apunta Pedro Miguel Lamet, si cayó este muro, otros muros se mantienen, incluso se refuerzan. Tal es lo que él piensa, tal vez lo tomó de Galeano, que ya lo dijo hace un tiempo, allá  por 2006. A mí me lo ha recordado el Lanzador de botellas al mar, que está aquí justo al lado.

Él pone el vídeo, ahí lo podéis ver; yo pongo el texto para que leyéndolo despacio, se entienda mejor, tomado de este lugar:

Título: MUROS (Saharauis), por Eduardo Galeano en La Jornada, Mexico, 24-4-06
Texto del artículo:




El Muro de Berlín era la noticia de cada día. De la mañana a la noche
leíamos, veíamos, escuchábamos: el Muro de la Vergüenza, el Muro de la
Infamia, la Cortina de Hierro...

Por fin, ese muro, que merecía caer, cayó. Pero otros muros han brotado,
siguen brotando, en el mundo, y aunque son mucho más grandes que el de
Berlín, de ellos se habla poco o nada.

Poco se habla del muro que Estados Unidos está alzando en la frontera
mexicana, y poco se habla de las alambradas de Ceuta y Melilla.

Casi nada se habla del Muro de Cisjordania, que perpetúa la ocupación
israelí de tierras palestinas y de aquí a poco será 15 veces más largo que
el Muro de Berlín.

Y nada, nada de nada, se habla del Muro de Marruecos, que desde hace 20 años
perpetúa la ocupación marroquí del Sáhara occidental. Este muro, minado de
punta a punta y de punta a punta vigilado por miles de soldados, mide 60
veces más que el Muro de Berlín.

¿Por qué será que hay muros tan altisonantes y muros tan mudos? ¿Será por
los muros de la incomunicación, que los grandes medios de comunicación
construyen cada día?

En julio de 2004, la Corte Internacional de Justicia de La Haya sentenció
que el Muro de Cisjordania violaba el derecho internacional y mandó que se
demoliera. Hasta ahora, Israel no se ha enterado.

En octubre de 1975, la misma Corte había dictaminado: "No se establece la
existencia de vínculo alguno de soberanía entre el Sahara Occidental y
Marruecos". Nos quedamos cortos si decimos que Marruecos fue sordo. Fue
peor: al día siguiente de esta resolución desató la invasión, la llamada
Marcha verde, y poco después se apoderó a sangre y fuego de esas vastas
tierras ajenas y expulsó a la mayoría de la población.

Y ahí sigue.

Mil y una resoluciones de las Naciones Unidas han confirmado el derecho a la
autodeterminación del pueblo saharaui.

¿De qué han servido esas resoluciones? Se iba a hacer un plesbiscito, para
que la población decidiera su destino. Para asegurarse la victoria, el
monarca de Marruecos llenó de marroquíes el territorio invadido. Pero al
poco tiempo, ni siquiera los marroquíes fueron dignos de su confianza. Y el
rey, que había dicho sí, dijo que quién sabe. Y después dijo no, y ahora su
hijo, heredero del trono, también dice no. La negativa equivale a una
confesión. Negando el derecho de voto, Marruecos confiesa que ha robado un
país.

¿Lo seguiremos aceptando, como si tal cosa? ¿Aceptando que en la democracia
universal los súbditos sólo podemos ejercer el derecho de obediencia?

¿De qué han servido las mil y una resoluciones de las Naciones Unidas contra
la ocupación israelí de los territorios palestinos? ¿Y las mil y una
resoluciones contra el bloqueo de Cuba?

El viejo proverbio enseña:

La hipocresía es el impuesto que el vicio paga a la virtud.

El patriotismo es, hoy por hoy, un privilegio de las naciones dominantes.

Cuando lo practican las naciones dominadas, el patriotismo se hace
sospechoso de populismo o terrorismo, o simplemente no merece la menor
atención.

Los patriotas saharauis, que desde hace 30 años luchan por recuperar su
lugar en el mundo, han logrado el reconocimiento diplomático de 82 países.
Entre ellos, mi país, el Uruguay, que recientemente se ha sumado a la gran
mayoría de los países latinoamericanos y africanos.

Pero Europa, no. Ningún país europeo ha reconocido a la República Saharaui.
España, tampoco. Este es un grave caso de irresponsabilidad, o quizá de
amnesia, o al menos de desamor. Hasta hace 30 años el Sahara era colonia de
España, y España tenía el deber legal y moral de amparar su independencia.

¿Qué dejó allí el dominio imperial? Al cabo de un siglo, ¿a cuántos
universitarios formó? En total, tres: un médico, un abogado y un perito
mercantil. Eso dejó. Y dejó una traición. España sirvió en bandeja esa
tierra y esas gentes para que fueran devoradas por el reino de Marruecos.
Desde entonces, el Sahara es la última colonia del Africa. Le han usurpado
la independencia.

¿Por qué será que los ojos se niegan a ver lo que rompe los ojos?

¿Será porque los saharauis han sido una moneda de cambio, ofrecida por
empresas y países que compran a Marruecos lo que Marruecos vende aunque no
sea suyo?

Hace un par de años, Javier Corcuera entrevistó, en un hospital de Bagdad, a
una víctima de los bombardeos contra Irak. Una bomba le había destrozado un
brazo. Y ella, que tenía ocho años de edad y había sufrido once operaciones,
dijo:

-Ojalá no tuviéramos petróleo.

Quizás el pueblo del Sahara es culpable porque en sus largas costas reside
el mayor tesoro pesquero del océano Atlántico y porque bajo las inmensidades
de arena, que tan vacías parecen, yace la mayor reserva mundial de fosfatos
y quizá también hay petróleo, gas y uranio.

En el Corán podría estar, aunque no esté, esta profecía:

Las riquezas naturales serán la maldición de las gentes.

Los campamentos de refugiados, al sur de Argelia, están en el más desierto
de los desiertos. Es una vastísima nada, rodeada de nada, donde sólo crecen
las piedras. Y sin embargo, en esas arideces, y en las zonas liberadas, que
no son mucho mejores, los saharauis han sido capaces de crear la sociedad
más abierta, y la menos machista, de todo el mundo musulmán.

Este milagro de los saharauis, que son muy pobres y muy pocos, no sólo se
explica por su porfiada voluntad de ser libres, que eso sí que sobra en esos
lugares donde todo falta: también se explica, en gran medida, por la
solidaridad internacional.

Y la mayor parte de la ayuda proviene de los pueblos de España. Su energía
solidaria, memoria y fuente de dignidad, es mucho más poderosa que los
vaivenes de los gobiernos y los mezquinos cálculos de las empresas.

Digo solidaridad, no caridad. La caridad humilla. No se equivoca el
proverbio africano que dice: La mano que recibe está siempre debajo de la
mano que da.

Los saharauis esperan. Están condenados a pena de angustia perpetua y de
perpetua nostalgia. Los campamentos de refugiados llevan los nombres de sus
ciudades secuestradas, sus perdidos lugares de encuentro, sus querencias: El
Aaiún, Smara...

Ellos se llaman hijos de las nubes, porque desde siempre persiguen la
lluvia.

Desde hace más de 30 años persiguen, también, la justicia, que en el mundo
de nuestro tiempo parece más esquiva que el agua en el desierto.

Artículo de www.profesionalespcm.org insertado por: El administrador web - Fecha: 28/04/2006 - Modificar



Sería bueno, a partir de aquí, tomar otros hilos y tocar otros palillos, que, sin usar la palabreja, sí hacen alusión y referencia a muros, paredes, fronteras, que separan, dividen, incomunican, aíslan y encierran a millones de seres humanos, en este mundo de la comunicación y de la libertad. 

Porque nuestras ciudades, al menos las que yo conozco, han evolucionado, han mejorado su estampa, y como consecuencia ya no hay lugares negros, al margen, a las afueras, mal iluminados y peor comunicados, donde de noche no se pueda caminar y de día, pichí-pichí. No, ya no hay líneas divisorias claras y precisas: la vía del tren, la circunvalación, el río que nos riega…

Pero barreras y muros sigue habiendo. No serán físicos, pero son reales y tan difíciles o más de atravesar que si lo fueran. Los que están tras ellos encerrados son invisibles, no llaman la atención, como si no existieran mismamente.

A veces nos asaltan desde las noticias, como surgidos de la nada. Y nos pegan un revolcón a los que vivimos placenteramente en esta Arcadia feliz de la modernidad. Luego, tras los deportes y el tiempo  nos sacudimos la bata de estar en casa y seguimos con el café de sobremesa. ¡Qué susto!

Voces amigas nos hacen llegar continuamente información de allende el mar, y también de esta otra parte más cercana. A veces, esas voces, cuando hablan en público, se convierten en moscas cojoneras. Y sacan el color rubicundo a la cara encementada de los que hinchan los pulmones para decirnos que estamos fetén, y que todo está tan bajo control, que somos la hostia.

Os invito a dar un paseo por los lugares de gentes como, por ejemplo, Cáritas, Manos Unidas, Intermón, Médicos sin fronteras, Servicio Jesuita a refugiados, para estar un poco al día de esa miseria que aún sigue ahí bien viva, y que seguirá ahí por los siglos de los siglos…, salvo que, como ocurrió en Berlín hace  sólo veinte años, y hartos de tantos muros y muretes, salgamos a la calle dispuestos a tirarlos, piedra a piedra, empujón tras empujón, con las manos desnudas y con los corazones decididos.

¿Será por tierras burgalesas? Será, será…


Abro este blog para que os enteréis de lo que vale un peine y espero vuestra confianza a machamartillo. Que nadie defraude a nadie, que resplandezcan el pleonasmo, la metonimia sincrética y el tropo resultón, y que tanto las luces del alba como las del ocaso nos sirvan para iluminar aunque estemos en los antípodas. Si lo sabes tú, si lo sabe él, si lo sabéis todos; entonces ¿porqué no brindamos por las auroras boreales?, ¿porqué no comprobamos de qué color es la rosa del azafrán?. 

Con estas sonantes y tonantes palabras inició Don Segismundo de Valonsadero y Medinaceli, desde Tierras Altas y Vivaces, Tierras de Toda la Vida, Uzbekistan,  un blog con mucha prosapia titulado A Trancas y Barrancas, el 3 de noviembre de 2008, lunes propiamente, con un artículo que no viene a cuento recordar, pero que él mismo encabezó de esta manera: Has sido cruel conmigo desde antes de conocerte. No tuvo ningún comentario.
Ese mismo día publicó otro, En el mundo ya no quedan verdaderas amapolas, y esperó al día siguiente para colocar El placer de no saber dónde se está y Siempre he odiado la madreselva en el estofado. Pero no quedó ahí la cosa, y continuó con De cuando Mefistófeles buscaba curro chollo y se decidió por la política. 

En el resto de aquel mes, estamos en noviembre de 2008, ensartó en total 15 colgaduras, con encabezamienos tan sugestivos como Por cantar a destiempo me llaman cantamañanas o En los bares de Irún ya no quedan bocatas calamares. 

En diciembre del mismo anteriormente citado año 2008 publicó apenas 2 y, atravesado el Rubicón de la Nochevieja al parecer se volvió muy remolón y sólo sacó a la luz en todo 2009 cuatro. 

El último es de mayo, de rabiosa actualidad por el entonces, Quiéreme un huevo, Paco Camps. 

Y callóse. No habló más. 

Reiteradamente he suplicado en ese su lugar que no me deje “in albis”, y no me ha escuchado. Él sigue en silencio. 

No era lo suyo, no, callarse y no decir palabra. Las decía, y con garbo, con gallardía y con donaire. Vean, vuesas mercedes, algún ejemplo: 

“La del alba sería cuando el cuñado de Urkullu llamó a la puerta de Sabin Etxea pensando que habia una juerga de padre y muy señor mío. Con la boina calada hasta el entrecejo, la cachava ennegrecida por el paso del tiempo y el manoseo incesante, el pitillo encajado en el labio superior y apagado ya desde el dia anterior, y tras haber dejado la cabra atada al chisme de la ORA, Joseba nunca pensó que su primo carnal, con el que habia compartido muses a diestro y siniestro, aunque en lo de mover piedras el Iñigo era una calamidad, no le recibiría con las manos abiertas para ofrecerle unas kokotxas al sirimiri, que le quedaban de puta madre después de cada contienda electoral.” 

O aquello otro: “Con mi capacidad de persuasión habitual insistí una y otra vez en que no era posible arreglar el carburador del coche sin habernos quitado antes el traje de gala supergrande que habiamos llevado a la ópera. El mio era verde oliva y parecía al comandante en jefe. Pero no sé qué coño le pasa a esta mujer que cuando le hablan de carburador, de cigüeñal y de manubrio se pone a dar gritos como una descosida, sin importarle el color de la alfombra en la que poco antes habiamos cantado La Cumparsita, que me la sé de memoria desde que a mi prima Gertru le tocó la lotería y se lo gastó todo en cremas para el cutis. Yo era incapaz de meter mano al carburador sin antes haber hecho las preceptivas genuflexiones que a mi primo Sinardo y a mi nos enseñaron los hermanos Paúles al dia siguiente de hacer la primera comunión.” 

A mí dejóme algún que otro comentario en este blog; no es cuestión, más por brevedad que por no perder el tiempo en el trajín, de buscar dónde Don Segis me dejó algún que otro bocadillo, pero por ahí andará. 

Tuvo seguidores y replicadores en su corta existencia aunque rica y fina literatura. Y él puso sus iconos -cinco- bajo su propia efigie, que no sé muy bien si es el hipopótamo bañándose o el caballero de pétrea mirada. 

Bueno, el caso es que no ha vuelto a hablar. Y con esta circunstancia yo requiero al público en general y más en concreto a estos cinco ínclitos y fieles sus seguidores que me digan, que nos digan a todos, ¿dónde puedo yo encontrarlo?

Si lo saben, no lo callen. Que no me importa que él a sí mismo así se definiera: Un fenómeno en lo suyo y bastante torpe en lo de los demás. Sin oficio ni beneficio y a salto de mata. Un desastre. 

Y díganle sin miramiento alguno que me importa un rábano lo que esté haciendo, que hace falta que vuelva a escribir, que tengo puritita necesidad de leerlo una vez más. 

Muchas gracias.

No cooperar al mal es sumamente complicado

Hay una persona que me debe, -nos debe a todos, mejor dicho- un artículo en el que detalle qué es eso de “cooperar al mal”. Y digo que nos lo debe a todos porque tiene voz alta en Internet, bueno y también en otras partes. Y como Internet es la plaza pública y ahí es donde ha dicho esta frase para denunciar el asunto de marras de las páginas pornográficas que nos trajinaban en Religión Digital -de Periodista Digital- a quienes íbamos a por otra cosa, pues se puede concluir que esa su opinión, que debe ser muy seria, profunda y matizada, es obligado que nos la de a cuantos y cuantas lo escuchamos.

Textualmente él dijo: «Propongo reabrir el debate sobre los dos temas citados: el de la coherencia ética y el de la cooperación al mal. No se puede escabullir el tema de la cooperación al mal con las excusas escolásticas de si es indirecta o no inmediata. Hace falta una campaña fuerte por la desaparición en todos los medios de comunicación (sean de la tendencia que sean) de cuanto convierte a la mujer en objeto, vulnera su dignidad y viola sus derechos.»

Esto lo dijo el día 1 de noviembre, http://lacomunidad.elpais.com/apoyoajmc/2009/11/1/dignidad-la-mujer-proteccion-del-feto, y como le respondió Marta a Jesús, “si ya huele…”; en efecto, en tres días un cadáver huele que alimenta. Una respuesta que se demora todo este tiempo, la verdad, huele a que no se quiere dar…

Visto que me voy a quedar sin saber qué iba esa persona a responder, me aplico a hacerlo yo mismo, aunque carezco de sus dones, que en absoluto puedo yo ponerme en comparanza con ella por ningún concepto.

El ser humano de natural actúa bien, porque está orientado en esa dirección. Eso es lo que dicen los moralistas, los científicos de la medicina, los filósofos, los físicos tánticos y cuánticos, los biólogos, y hasta si me apuráis, los literatos y dramaturgos. Pero con más frecuencia de lo debido, se vuelve para otra parte, y, o desbarata el bien o recompone y robustece el mal. (Si se trata de una personita insignificante, que puede muy poquito, no importa, su cooperación también ayuda al mal). La “cooperación al mal” (que se dice así, y no como sería más correcto “cooperación con el mal”) es un concepto filosófico/teológico que habla directamente de cómo el comportamiento humano puede colaborar a que el mal no sólo no desaparezca de la faz de la tierra, sino a que se reafirme, se agrande y se extienda.

Vamos, que la sola indiferencia frente al mal ya es cooperar a él. O sea, que ante el mal sólo cabe la lucha directa y encarnizada. No valen milongas ni contemporizar, tampoco encogerse de hombros.

En un momento que pinché en el buscador de Google me salieron estas cosas:




Ahí se dice bastante. Quien quiera puede entrar y leer. Y quien no quiera, tranquilo majete, que no creo que eso sea cooperar al mal.

Pero en este asunto hay que andarse con muchísimo cuidado, cuidadín, que ya sabemos que “quien no siembra, desparrama”, y que “quien no está conmigo, está contra mí”.

El problema que surge es que en este mundo de nuestros pecados, el mal campa por doquier. Está aquí y está allí, está por todas partes. Unos lo refieren al aborto. Otros al comercio de armas. Quien, al tráfico de personas. Y también hay quien lo refiere al sistema capitalista. De modo y manera que estamos tan rodeados e inmersos en el mal, que de no saber decidirnos por qué frente combatir, terminamos por no hacer frente a ningún frente. Y ahí quedamos cogidos en la red: estamos cooperando al mal. No hay salida, no hay solución. No tenemos remedio.

Y así estamos, sin posible redención.

–––––––––––––––––––––––––

Santo remedio, sacudámonos la abulia, despertemos, salgamos del estado de molicie.

Esto acaba de llegarme, tal vez sea un buen aldabonazo:

Queridos amigos y amigas,


  • El ejército de Zimbabwe está controlando los campos de diamantes y sigue asesinando y torturando a los mineros. Esta semana, el grupo regulador de la industria mundial de diamantes puede llegar a excluir a Zimbabwe del mercado global. Firma la petición para poner fin a los "diamantes ensangrentados" de Zimbabue.

El dictador de Zimbabue Robert Mugabe se ha apoderado de los yacimientos de diamantes del país de forma brutal, y está utilizando los beneficios derivados de los preciados anillos de boda y joyería para financiar una cruel milicia política.

El grupo de países que regulan el mercado global de diamantes se va a reunir esta semana en Namibia para decidir si suspenden o no a Mugabe, impidiéndole así vender sus diamantes manchados de sangre en el mercado mundial.

Sólo tenemos 24 horas para persuadir a estos países para que actúen. Consigamos una auténtica marea de firmas en esta petición para entregarla directamente durante la reunión en Namibia. Firma en el enlace a continuación y envía este mensaje a todo aquellos que se oponen a que regalos que se hacen por amor sirvan para financiar odio:

http://www.avaaz.org/es/diamonds_for_love_not_hate

Todos los países productores de diamantes saben que sus beneficios dependen de la reputación que tengan sus marcas, y que la mayor conciencia pública de la existencia de "diamantes ensangrentados" influye cada vez más sobre dicha reputación. Una petición global gigantesca les mostrará que el público que compra diamantes está exigiendo una acción inmediata.

Los diamantes de Zimbabue solían ser explotados por mineros locales. Pero en los últimos meses, matones al servicio de Mugabe se han hecho brutalmente con el control de estos campos, asesinando a más de 200 civiles. Una investigación internacional realizada en Julio encontró evidencia de "una violencia atroz en contra de la población civil".

Los beneficios de estos diamantes de sangre están siendo utilizados para financiar una milicia política que ya ha provocado la muerte de cientos de ciudadanos de Zimbabue, amenazando la frágil unidad del gobierno del país. Permitir a Mugabe que mantenga el control de estos diamantes podría ayudarle a financiar una nueva guerra.

Todos nosotros estamos aprendiendo de qué manera nuestras decisiones sobre lo que compramos y hacemos puede afectar la vida de muchos seres humanos en otras partes del mundo. Regalar y llevar piedras preciosas es algo que debería hacerse por amor. Exijamos a los reguladores del comercio de diamantes que lo mantengan de esta forma:

http://www.avaaz.org/es/diamonds_for_love_not_hate

Con esperanza,

Ricken, Alice, Benjamin, Graziela, Luis, Milena, Paul, Ben, Paula, Pascal y todo el equipo de Avaaz

Más información:

Zimbabue: los diamantes no son eternos, IPS, 4 de Noviembre:
http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=93843

Informe de Human Rights Watch, "Zimbabue: Poner fin a la represión en los campos de diamantes de Marange" (en inglés):
http://www.hrw.org/en/reports/2009/06/26/diamonds-rough-0

El informe del Proceso de Kimberley sobre Zimbabue (en inglés):
http://www.zimonline.co.za/Article.aspx?ArticleId=5303


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