Mi padre cantaba muy mal. Además su repertorio de gustos era muy limitado. Pocas veces tarareaba canciones; y cuando lo hacía se limitaba a Estrellita Castro, Imperio Argentina, Miguel Ligero, Roberto Rey…
Con esta disfrutaba especialmente.
Digo yo si cuando dije en casa en quería ser cura mi padre estaría pensando en éste.
Con esta escena he visto a mi padre reír como pocas veces.
Y de lo extranjero pues el Gordo y el Flaco, porque Charlot, Baxter Keaton y los Hermanos Marx le parecían demasiado complicados. Bueno, no, recuerdo que me hablaba de Candilejas, que fueron él y mamá juntos a verla.
Con esto reía muy sanamente.
Esta escena le dejada impasible, aunque a mí siempre me enternecía.
Y esta otra me la añado para mí, porque también disfruté mucho con ella.
En el cuarto aniversario de tu partida, con cariño, papá. Te recuerdo.
¿Sabes una cosa?, mi vida sigue pareciéndose bastante al camarote aquel que tan poca gracia te hacía, pero con el que mamá y yo nos reíamos tanto. Aquí está, no podía faltar.
The End














