La fiesta del cordero y otras consideraciones


Completo se me presentaba el día y a primera hora me avisaban que hoy tenía que ir a comer con ellos, que celebraban la Fiesta del Cordero. ¡Imposible!, respondí. Hoy lo tengo todo lleno. Bueno, que tranquilo, que lo entienden, que traen la comida y otro día nos juntaremos. De que pasó un rato apercibíme de mi salvajada; no podíamos dejarles solos en este día tan señalado para ellos. Cambié y dije ¡voy!
Nos juntamos pocos, pero de categoría. No sé cómo se celebra esto en otros lugares, pero en éste tenemos un aire muy particular.
Tanto que antes de ir a votar, cambié mi voto, no de sentido, de siglas.
A modo de explicación cito los comensales: Inmigrante senegalés y familia, cura en activo, jubilada sin parar, funcionaria defenestrada y candidato de iu. Ausentes, médicos en ejercicio, él y ella, ocupados en cursos obligatorios de finde.
Y pensé: si éste ha reunido en su casa a quienes él más aprecia y de toda su confianza, está claro que la solución puede venir de esta conjunción planetaria.
Tras la sobremesa me fui a ejercer mi derecho.
Y descansé.

¿Casualidad u oportunismo?


Que sea precisamente hoy, veinte de noviembre, el día en que estamos convocados a las urnas, tiene su qué. No he tenido tiempo ni ganas de ver lo que se ha dicho por la red sobre este particular, pero tengo para mí que se habrán sacado comentarios de todo tipo.
Es verdad que para casi la mitad del electorado esta fecha carece de especial significado. Pero para la otra casi mitad lo tiene, para bien y para mal.
Para mí no es un día baladí. Cierto que un día es un día, y hay trescientos sesenta y cinco dentro de un año, y todos duran lo mismo y hasta parecen iguales. Podría haberse escogido el domingo pasado, o el que viene. Pero, no; ha sido precisamente éste.
Tiene su gracia. Es como para resucitar huesos de muerto en su tumba que hoy vayamos a ejercer en libertad nuestro derecho a elegir quién queremos que gobierne este país. Porque no podemos olvidar, ni debemos, que no hace más que treinta y seis años aquí se miraba hacia afuera para descubrir cuánto de malo existía y pacía a su placer donde había democracia, y libertad que era libertinaje, donde existía el divorcio, y las costumbres frívolas y dislocantes, que no conducían al ser humano hacia una unidad de destino en lo universal.
Se diría que estamos contaminados del todo, y que ese mal nos ha invadido, porque no sólo llegó el divorcio, también el libre pensamiento, y el sinsentido de poder ocupar la calle manifestando y el disloque de igual justicia para todos y el estado de derecho, y el engendro del matrimonio antinatural, y partidos políticos que es como decir que estamos divididos y hasta enfrentados a muerte.
Pero también se podría afirmar que hemos alcanzado la mayoría de edad, y que votar es tan natural ya para nosotros como leer el periódico, ir o no a misa, volver a visitar la vieja casa familiar, o programar la jornada laboral.
Si el hecho de hacerlo hoy es casualidad, no pasa nada. Si se ha pretendido aprovechar el posible tirón de una fecha que ya no dice, o lo dice todo, quien lo haya decidido tengo para mí que anda un poquito despistado. Un patinazo como éste le invalidaría para otras cuestiones más trascendentales.
Acabo de descubrir un rayo de sol que se ha colado entre las nubes. No va a ser mal día.

Con toda mi alma


De la realidad que conozco, la humana es la única que fluctúa entre el todo y la nada, con una incierta variación que lo mismo puede ser “hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana” o su contraria, porque no sabemos, no podemos o no se nos deja avanzar en lo que empezamos, tanto si lo hicimos como locos enamorados, o como amigos desde siempre; si fue por algún interés, o por sólo ocupar el tiempo y nuestro vacío.
Si hay quienes dejan ir muriendo su relación, hay también quienes la van llenando de vida. También, quienes ni aumentan ni disminuyen, ni aminoran ni incrementan; siempre igual, como la cerveza el águila de los anuncios de mi adolescencia.
Tengo para mí que en estos tiempos infelices, se hace demasiado duro permanecer en el amor primero. Hay quien dice que la fidelidad es de personas antiguas. Y hay quien mata por infidelidad.
Momentos preocupantes, los que estamos viviendo. Y lo sabio sería que no pretendiéramos cambiar en tanto las cosas no se pusieran en algún orden, el que fuera, de mayor a menor, de menor a mayor, por grupos homogéneos, según su textura, a propósito del color; qué sé yo, de alguna manera que pudiéramos hacer algún juicio “razonable”.
Mañana me convocarán para que ejerza mi derecho a expresarme ante las urnas. Han querido ayudarme a tomar mi decisión, creo que sí. No quiero pensar que me estén engañando, ni que se tomen mi voto por el pito del sereno. Ellos y yo, todos, sabemos que esto no es lo mejor, pero es lo que tenemos. Como sabemos igualmente que no es cierto que cualquier tiempo pasado fue mejor, porque al menos el pasado que yo recuerdo no lo fue.
Sí, parece ser que el domingo muchas personas que conozco y a quienes quiero y aprecio se van a encontrar desanimadas, y es muy probable que algunas o muchas decidan no ir a votar, o votar en contra de sus ideas, o hacerlo a ciegas.
Mi voto no es uno más. Es lo único que tengo. Por él soy, ante mí mismo y ante mis paisanos.
Tanto si no voy, como si voy y voto, nada va a cambiar, porque sólo tengo un voto. Pero con ese voto me expreso, me sitúo junto a los demás, me comprometo y me implico; y ya que las cosas están como están, también quiero complicarme en ese asunto, que también es mío, de que este país no esté habitado por un pueblo des-animado.
Sí, por supuesto, mañana votaré con toda mi alma. Como siempre.

Sin alma

Aigüeta de la Ball
 
De todos los parajes que he visitado, nada comparable a la Aigüeta de la Ball, precioso vallecillo al que se llega tras una placentera caminata de pocas horas.
Sale el sendero por detrás del monasterio de Nuestra Señora de Guayente, en Eriste, camino hacia Benasque. Hay que buscarlo, porque entre la espesura del bosque nadie no avisado sería capaz de dar con él.
El camino, muy marcado, va subiendo con una suavidad apenas perceptible, adentrándose por el valle y ofreciendo pequeños placeres que pueden entretenerte, incluso despistarte de lo que en ese momento hay que hacer: caminar sin prisa pero sin pausa.
Tras dos horas, más o menos dependiendo de cómo se lo haya tomado uno, y después de subir un pequeña y estrecha torrentera, se descubre mirando hacia abajo unas praderas en la hondonada, atravesadas por el arroyo.
Bajas, subes, sigues subiendo, y allá donde pisas todo es hierba, y arbolado, y agua, y todo en derredor montañas tan altas como la luna.
Llegamos allá hacia las dos de la tarde, porque ni habíamos madrugado ni nos dimos excesiva prisa en el paseo. También hay que decirlo: el último tercio del sendero estaba sembrado de grosellas, fresas silvestres y otras delicadezas que no eran para mirarlas solamente.
Recorrimos aquel lugar, constituido por sucesivas terrazas naturales (o artificiales, vaya usted a saber) de prados donde no pastaban vacas en aquel momento, pero no juraría que no lo hagan en otra época, dado el aspecto tan apetitoso que presentaba el suelo alfombrado de césped.
Entre disfrute y disfrute, con el calorcillo almacenado durante la ida y el hermoso día veraniego que nos habían regalado, no nos percatamos de que estábamos muy altos, yo qué sé a cuantos metros de altitud. Lo nuestro era únicamente gozar.
Gran Eriste y Eriste Norte. Al fondo, el Llardana o Poset
Serían las seis o las siete, y el sol empezaba a rozar la línea de las montañas que le tocaban por la parte que le corresponde cuando se mete, -Eriste Sur, Gran Eriste y Eriste Norte- y nuestros cuerpos empezaron a notar cierto fresquito.
No somos expertos montañeros, pero tampoco novatos, que ya hemos pasado de todo. Y sabemos que en el Pirineo como en el resto de las montañas, hay que caminar de madrugada para que el atardecer te pille de vuelta a la abrigada. Pero confiados en aquella simpática guardesa que nos aseguró que la zona era de toda y absoluta seguridad, dejamos correr el tiempo, que se nos deslizó sin enterarnos en aquella ribereta paradisíaca.
Resumiendo: era agosto, y no muy tarde, pero en aquella hondonada la humedad ambiente, a falta de sol, se nos metió hasta los huesos. Tuvimos que abrigarnos, que eso sí llevábamos, y deshacer el camino hasta el monasterio de Guayente a paso marcial. No porque se hiciera de noche, sino para no quedarnos helados.
La experiencia me dice que la naturaleza es bella, y se te ofrece sin condiciones. Ahí está, toda para ti. Pero lo siento, tengo que reconocerlo y hay que decirlo bien alto: no tiene alma.
Tanto es así que si no te precaves, te mata. O te deja morir, que para los efectos es lo mismo.
Esa es mi experiencia, acumulada a lo largo de mi vida montañera y, no importa dónde ni cuándo, que nadie ha conseguido contradecirme.
Valgan estos otros ejemplos, que sólo voy a citar, abundando en lo que digo:
Vegabaño en otoño
Refugio de Vegabaño, León. Bosque de hayas. Salimos de la zona de acampada con tiempo seco, sendero marcado, ruta segura y mucho tiempo por delante. A las dos horas de cruzar torrentes que alimentan al río Dobra, empieza a llover, el aire se hace traslúcido, el sendero se difumina, cada haya es igual o semejante a su vecina y no se sabe ya si subíamos o bajábamos. El instinto salió en nuestra ayuda y, ya anochecido, milagrosamente la zona de acampada apareció de pronto ante nuestros ojos en medio de una lluvia torrencial.
Pic d'Ani
La Pierre de Saint Martin, Francia. Dejamos el erreseis aparcado en lo alto de puerto, y, con un sol de justicia y el cielo completamente limpio, iniciamos el recorrido que bordea enormes oquedades hacia el Pic d’Ani (o Auñamendi). En el camino gentes nos adelantaban y cruzaban, jóvenes y adultos, todos los idiomas del planeta. A las doce en punto coronamos la cima, y ante el espectáculo nos detuvimos, parado el reloj, a contemplar el paisaje siguiendo la rosa de los vientos. No estábamos solos. Tras un lapso de tiempo indefinido aterrizamos y nos descubrimos completamente abandonados. Sospechando lo peor, bajamos deprisa la pedrera y a duras penas alcanzamos la zona de dolinas cuando ya la niebla nos había engullido totalmente. En la nada blanca que no te permite ver tu pie derecho nos dejamos guiar por Moli y, tras reiterados paso adelante, paso atrás, nos dimos de narices con una cabaña ganadera. Afortunadamente, cuando ya desistíamos de seguir andando, habíamos llegado a la civilización. Un corto trayecto en vehículo agropecuario nos deja en una zona construida y deshabitada donde alguien, avisado y samaritano, espera a quienes allá arriba dejaron un solitario renault de matrícula espagnola. ¿De Valencia? De Valladolid. Yo visité Salamanca. Apenas traspasamos la frontera, respiramos aliviados ante un cielo azul y a la vista de Belagua. Eran las cuatro de la tarde. Salíamos de un infierno opaco y entrábamos en el país de la claridad.
Lagunas Cimera, Galana y Mediana
Cinco Lagunas desde su desagüe
Una curva en la carretera que baja serpenteando hacia Barco de Ávila, junto al Tormes. Camino que se adentra en la Garganta del Pinar, Gredos. Día del Pilar. Caminamos ágiles en una mañana preciosa de otoño y plena de colorido. En la mente, recorrer Las Cinco Lagunas, y volver. Recorridas y contempladas las cinco, -Cimera, Galana, Mediana, Brincalobitos y Bajera-, con el aperitivo tempranero de Majalaescoba, nos entró el capricho de llegar hasta la del Gutre, que no era plan de dejar alguna de lado. El exceso de recorrido forzó una bajada de vuelta apresurada, ante el ocaso inminente del sol otoñal que es visto y no visto. En esas estábamos, y en un cambio de rasante, en lugar de girar bajando a la izquierda, seguimos al frente llaneando. ¡Ostras, tú, se acabó el sendero! A tientas, recorrimos el brezal, esforzándonos por recordar si el sendero quedaba ahí o más abajo, donde el arroyo zumbaba peleón. Al coche llegamos cuando ya la luna estaba en lo más alto. Pero llegamos, y era muy de noche. En el camping Gredos hay portero permanente, menos mal. Aunque algo haría, digo yo, el rezo de salmos que en comitiva desgranamos angustiados en la tensa espera; o si fue directamente la Pilarica quien nos guió.
Y como no hay tres, sin cuatro, la última.
Cañón de Añisclo desde el Collado
Acampados en el Valle de Pineta, intentamos un sueño largamente mantenido: el Collado de Añisclo, desde el que sin duda podríamos disfrutar de la disforme y ciclópea hendidura que ese valle asemeja en la tierra, y que ya sospechábamos cuando lo recorrimos por abajo. Amén, también, podríamos contemplar la Fon Blanca desde la otra parte. Llegar supone antes empezar, y el empiece está tan escondido que lleva su tiempo dar con él. La senda, luego, todo un GR 11, es en realidad un camino de cabras, en el que las piernas no te dan porque no alcanzas. Es sin embargo muy transitada, a pesar de lo difícil. Apenas tenemos el collado a nuestra mano, se arma la de dios es cristo, con rayos y centellas, truenos y repique de tambores, y una lluvia que más parecía diluvio; y nosotros, al raso. En un periquete nos arremolinamos en un falso llano un centenar de caminantes, todos pegados al suelo y escondidos bajo nuestras capas, compartidas, por supuesto. Hubo quien rezó; otro cantaba; por allá, alguien reía los chistes que le contaban. Y más de alguno lloró como infante desvalido. Tres tormentas se juntaron sobre nosotros, y cuando abajo nos aliviábamos, nos dijeron que se puso todo negro, tanto que temieron por los de arriba, y a punto estuvieron de tocar a rebato. Llegamos empapados, hambrientos, congelados, y con más ganas que al principio de pisar lo alto del Collado, ver Fon Blanca y contemplar Añisclo. Sólo pudo ser un año más tarde.
Pico Almanzor. Circo de Gredos

No, la naturaleza es bella, pero no tiene alma. Ni piedad, ni misericordia. Si tú no te cuidas, ella tampoco lo hace.

Por hacer de cocinilla

Digo yo que si habrá sido por ponerme camisa negra. Me tocaba, según palpaba en el armario esta mañana al levantarme. Zas, hoy me enfundo en ésta. No me gusta, pero, como está en la fila, alguna vez hay que ponérsela.

El caso es que al freír un huevo noté al pronto un escozor en la parte alta de la nariz. Casi entre ceja y ceja.

Eso fue anoche.

Esta mañana, me dicen qué te ha pasado. Me toco y noto que me escuece ahí, entre los ojos.

Pues, eso, que alguna vez me tenía que pasar, y me ha pasado.
Esta foto confirma lo de la camisa negra y lo de la quemadura. Por si alguien se pensaba que era una trola.

En otro orden de cosas.

Hoy he abierto cuenta en Panoramio, que es gratis y de Google. Y he colocado unas fotos de una visita que hice por la provincia de Burgos tiempo ha. Aprovechando la ocasión, pongo aquí algunas de ellas. Ese sitio, Panoramio, tiene la ventaja de que te subes las fotos en tamaño real, y es una pasada porque admite hasta 25 megas.
Relieve en una calle de Hacinas
Árbol fósil. Hacinas
Árbol fósil. Hacinas
Torre parroquial. Hacinas
Iglesia parroquial. Hacinas
Lagunas Larga y Negra. Neila
Laguna Larga. Neila
Lagunas Negra y Larga. Neila
Laguna de la Cascada. Neila
Calle de Santo Domingo de Silos
Las imágenes pueden agrandarse haciendo click sobre ellas. Se aprecia que mi máquina funciona perfectamente.

Cerrando

Acabo de recibir un correo en el que se me orienta para devolver la propaganda electoral que hayan metido en mi buzón. Es una forma de manifestar el desacuerdo con el exceso en gastos de publicidad y, en su caso, la expresión de la autonomía que cada quien tiene respecto de unos partidos que puede que no nos representen.

Manifiesto que estoy, en líneas generales, bastante de acuerdo con lo que se me indica. Tengo que decir, a pesar de ello, que vivo en un barrio que parece no contar en los archivos, y, una de dos:
o dan por supuesto que aquí ya se sabe qué vamos a votar,
o no les importa lo que hagamos;
lo cierto es que no me han dejado propaganda electoral. Es más, esta vez el único megáfono que se ha escuchado por mi calle ha sido la del chatarrero que, un día sí y otro también, martillea nuestros oídos gritando que recoge hierro viejo, lavadoras, frigoríficos, etc.

La otra cuestión que se propone, iniciativa para protestar contra el sistema electoral, en la misma mesa el día de las elecciones, y a falta de tener en las manos el impreso que debe estar preparado al efecto, me parece menos oportuna, aunque entiendo que sea razonable.

Seguidores

Etiquetas

20 N Abraham Abstención Abuelez Abuso de menores Abuso de poder Abusos sexuales Acacia Acebo Aceras Actualidad Acuario Ada Colau Adán Adolfo Suárez Adviento Aféresis Afganistán Afilador Afirmación África Agricultura Agua Aguaviva Agustín del Agua Agustinos Filipinos Ain Karem Aire libre Ajo Alandar Albert Einstein Alberto Cortéz Alberto Iniesta Albino Luciani Alcalde Aldous Huxley Alegría Alejandro Guillermo Roemmers Aleluia Alemania Alex Ubago Alfabetización Alfonso Álvarez Bolado Alfredo Velasco Alicante Alicia Martín Baró Alimentos CE Alma de las cosas Almendro Álvaro Pombo Alzheimer Amando López Amanecer luminoso Amapola Aminatou Haidar Amistad Amor Amusco Ana y Simeón Anacoreta Anastasio Rojo Ancianidad André Wénin Andrés C. Bermejo González Andrés Torres Queiruga Ángel Álvarez Ángel Galindo Ángel García Forcada Animaladas Aniversario Anthony de Mello Anton Chejov Antonio López Baeza Antonio Machado Antonio Machín Año nuevo Añoranza Aparcamiento Apocalipsis Apócrifos Árbol Argentina Arguiñano Armarios Armas Armonio Arte Ascensión Ascensor Asertividad Asesinato Aspidistras Astou Pilar Asunción Ataxia Atletismo Atrio.org Auditorio Miguel Delibes Ausencia Austeridad Autoconfianza Autoridad Avaaz Avería Avisos Ayelet Shaked Aymeric Picaud Ayuntamiento Azorín Azucenas Baltasar Garzón Banco de Alimentos Banco de España Barack Obama Barcelona Barrio de Delicias Barro Bartolomé Esteban Murillo Baruck Spinoza Bautismo Baxter Keaton Beagle Beatriz Cariño Beethoven Belén Benedicto XVI Benito Prieto Coussent Benjamín Prado Bernabé Berta Berto Bertolt Brecht Biblia Biblioteca Bicicleta Bienaventuranzas Bienve Blog Bloque Blowin’ in the Wind Bob Dylan Boda Boj Bolivia Bolsa Bondad Borja Borrado Breva Breviario Buena voluntad Buenos consejos Bufanda Bujedo Cabreo Cactus Cadarso Café Cala Calabaza Calendario Calidad de vida Cáliz Calor Calzado Caminar Camino Camino Astorga Redondo Camino del Pesquerón Campamento Campeonato Mundial de Fútbol Canal de Castilla Cáncer Cancha deportiva Canela Canena Cantabria Caracoles Cardenal Martini Caritas Cáritas Carlos Carlos Aganzo Carlos F. Barberá Carlos González Vallés Carlota Carmen Tablada Carnaval Carne Castilla Castromocho Castromonte Catecismo Catecismo Holandés Catedral Catequesis Caza CCP Cedro Celibato Celina Maricet Celtas Cortos Cena de Pascua Cenar Cenizas Censura Cervantes César Vallejo Change.org Chapuzas Charlot Chetán Chile China Chiquilladas Chispa Cielo Ciencia Cine Ciro Alegría Cisne Claudio Coello Claudio Sánchez Albornoz Clint Eastwood Clonar Cocina Codex Calixtinus Codorniz Coherencia Colegio Colesterol Colón Coltán Comadreja Comedor Social Comentarios Comer Comillas Compañeros Compasión Competición Compromiso Comuneros Comunicación Comunión Concilio Vaticano II Cónclave Concurso Conferencia Episcopal Española Confesión Congo Constitución Española Consumismo Contaminación Control Córdoba Cordura Corea del Norte Corea del Sur Coronavirus Corpus Corrección Correo Corzos Cosas Cosas de la vida Cosecha Creación Credo Crisantemos Crisis Cristales Cristianisme i Justícia Cristo Crucificados Crucifijo Cruz Cuadros Cuaresma Cuento Cueva del Cobre Cuidados Paliativos Cultura Cumbre sobre Clima de Copenhague Cumpleaños Curiosidad Dalí Dámaso Alonso Daniel Barenboim Daniel González Poblete Dante Dante Pérez David Déficit de atención Delacroix Delatar Delibes Delito informático Democracia Dentadura Denuncia Deporte Derecho Derecho a la intimidad Derecho Canónico Derecho de propiedad Derechos Humanos Desagües Desahucio Desaparición Desarrollo sostenible Descalificación Descubrimientos Desiderio Desilusión Despedida Despertar Día de los Sin Techo Diálogo Diapositivas Dietrich Bonhoeffer Difuntos Dignidad Dinamarca Dinero Dios Dios con nosotros Distopía Diversidad Dolor Dolores Aleixandre Domingo Don Dionisio Don Domnino Donald Jhon Trump Donald Zolan Doñana Droga Duda Duende Duero Ébola Ecce Homo Eclesalia Ecología Economía Edad Edelweiss Edición Eduardo Galeano Eduardo Haro Tecglen Ejercicios espirituales El Cid El club de los poetas muertos El Corazón de Jesús El factor humano El Gordo y el Flaco El Mal El muro de Berlín El Norte de Castilla El País.com El Papa El pinar El Pino El Roto El Salvador El tiempo Elba Julia Ramos Electricidad Eloy Arribas Eluana Emaús Emigración Emilia Pardo Bazán Emilio Calatayud Emisión Emma Martínez Ocaña Emoción En Portada Encinas Energía Enfermedad Enrique Barquín Sierra Enrique Estencop Equilibrista Erlich Ernestina de Champourcin Ernesto Cardenal Escalera Escritura Escuela Escultura Esfuerzo Esgueva Esopo España Esperanza Esperanza Aguirre Espíritu Estafa Estandarte de San Mauricio Estrellas Estrellita Castro Estudios Eta Eucaristía Eugenio Europa Euros Eurovisión Eutanasia Eva Evangelio Evidencia Evo Morales Expectación Extranjeros Eylo Alfonso Ezequiel Ezequiel Zaidenwerg Fabio Nelli Facundo Facundo Cabral Familia FAO Fe Febrero Federico García Lorca Feedly Felicidad Felicitación Felipe Felipe VI Félix López Zarzuelo Félix María Samaniego Fernán Caballero Fernando Altés Bustelo Fernando Fernán Gómez Fernando Lorenzo Fernando Manero Ficus Fidel Castro Fidela Fidelidad Fin de año Fiódor Mijáilovich Dostoievski Florence Nihtingale Florentino Ulibarri Flores Florián Rey Folk Fontanería Forbes Forges Foto palabra Fotos Fotos raras Fra Angelico Francia Francis Francisco Cerro Chaves Francisco de Asís Francisco Pino Frases Friedrich Engels Friedrich Wilhelm Nietzsche Frutas Frutos Fuego Fuencisla Fuensanta Fumar Funeral Fútbol Futuro G. B. Ricci Gabriel Celaya Gabriel Fauré Gabriel García Márquez Gabriela Mistral Gaillot Gala Galarreta Gallinas Gamberrada Gandhi Garoña Gas Gatos Gaza Género Generosidad Gente Gerhard Ludwig Müller Girasol Gitanos Gloria Fuertes Godspell Góngora Google Docs Goya Goyo Ruiz Granada Grecia Greda Gregoriano Gregorio Fernández Gripe A Gripe porcina Grupo sanguíneo Guernica Guerra Guerra española Gumi Gustavo Adolfo Béquer Gustavo Gutiérrez Gustavo Martín Garzo Gustavo Poblete Catalán Gutenberg Hacienda Haiku Haití Hambre Hamlet Lima Quintana Händel Hans Küng Harina Haruki Murakami Helecho Hemodonación Hermanitas de los pobres Hermanos Marx Higo Higuera Hiperactividad Hirosima Historia Historias HOAC Hobbes Hodegética Hogar Horacio Horario de invierno Horario de verano Hormigas Hortensia Hosta Huelga Humanidad Humildad Humor Ibrahim iDVD Iglesia Ignacio Ignacio Ares Ignacio Ellacuría Ignacio Manuel Altamirano Ignacio Martín Baró Ildefonso Cerdá Ilusión iMac iMovie Imperio Argentina Impresora Impuestos Incendios Indagación India INEA Infancia Infierno Informe Semanal Ingenuidad Inmaculada Inmigración Innocenzo Gargano Inocencia Interesante Intermón Internet Invictus iPhone iPhoto Irak Irán Isaac Isabel Isabel y Jesús Isaías Isla Islam Israel ITV J. Ratzinger James Dean James Mollison Jan van Eyck Japón Jara Jardín Javier Domínguez Javier Fesser Jazmín Jefté Jenny Londoño Jerusalén Jesús Jesús de Nazaret Jesús Espeja Jesús Visa JMJ Joaquín López JOC Johann Baptist Metz John Carlin John Martyn John P. Meier John Selby Spong Jon Sobrino Jorge Cafrune Jorge Manrique Jorge Negrete José Afonso José Antonio Pagola José Arregui José Delicado Baeza José Gómez Caffarena José Hierro José I. González Faus José Jiménez Lozano José Luis Borges José Luis Cortés José Luis Cuerda José Luis Martín Descalzo José Luis Martín Vigil José Luis Saborido Cursach José Luis Sampedro José Manuel Calzada José Manuel Vida José María Castillo José María de Pereda José María Díez-Alegría José María Manso Martínez José Martí José Mugica José Zorrilla Juan Antonio Marcos Juan de Juni Juan Goytisolo Juan José Tamayo Juan José Tamayo Acosta Juan Martín Velasco Juan Masiá Clavel Juan Pablo II Juan Ramón Jiménez Juan Ramón Moreno Juan Valera Juan Vicente Herrera Juan XXIII Jubilación Judit Juegos Jueves Santo Julia Ardón Juliana Vermeire Julio Lois Justicia Justicia y Paz Juventud Karl Marx Karl Rahner Kaunas Khalil Gibran Konrad Adenauer La Alhambra La Arbolada La Cañada La Codorniz La Fontaine La radio La Ser La Virgen de Guadalupe Labordeta Lacomunidad.elpais.com Lágrimas Laico Lampedusa Lanuza Las Cambras Las Edades del Hombre Las mañanitas Las Villas Laurel Lawrence Ferlinghetti Lenguaje Leocadio Yagüe León León Felipe Leon Gieco León Gieco Léon L'hermitte Leonard Cohen Leonardo Boff Leopoldo Panero Lesbos Ley Ley del aborto Leyendas Libertad Libertad de expresión Libia Libros Lilas Lilit Limonero Limpieza Lina Lince Linda Literatura Lituania Liu Xiabo Liuba María Hevia Llano Llaves Lluis Llach Lluvia Lola Lombarda Lope de Vega López Vigil Loquillo Luar na lubre Lucía Caram Ludwig Feuerbag Luis Argüello Luis Darío Bernal Pinilla Luis Espinal Luis García Huidobro Luis García Montero Luis González Morán Luis Guitarra Luis Mariano Luis Pastor Luis Resines Luna Lunes Lunes Santo Lutero Machismo Maestro de escuela Mafalda Magisterio eclesiástico Mal Maltrato Malvarrosa Mamá Manifiesto del día internacional del Voluntariado Manifiesto por la Solidaridad Manos Manos Unidas Manuel Azaña Manuel del Cabral Manuel Mujica Láinez Manuel Sánchez Gordillo Manuel Vicent Manuela Carmena Máquina Marc Chagall Marciano Durán María María Magdalena María y José Mariamma Mariano Cibrán Junquera Maricas Marinaleda Mario Benedetti Mark Twain Marruecos Marte Martes Santo Martha Zechmeister Martín Jelabert Martin Luther King Martin Niemöller Martirio Marzo Máscara Matilde Moreno rscj Matrimonio Matteo Ricci Maximino Cerezo Barredo Mayo'68 Medicina Médicos sin frontera Medina de Rioseco Medio ambiente Mediterráneo Membrillo Memoria Mentiras Mercado Mercedes Cantalapiedra Mercedes Navarro Puerto Mercedes Sosa Meses México Mi canario Mi casa Mica Michael Czerny Michel Quoist Miedo Miedo escénico Miércoles de Ceniza Miércoles Santo Miguel Ángel Baz Miguel Angel Buonarroti Miguel Ángel Ceballos Miguel Ángel Mesa Miguel Cabrera Miguel de Unamuno Miguel Hernández Miguel Ligero Miguel Manzano Milagro Millán Santos Ballesteros Minueto Miradas Mirlo Mis Cosas Mistagogia Moda Moderación Moisés Moli Molino Monasterio de Moreruela Monseñor Algora Monseñor Romero Montaña Montealegre Moral Moral de la Reina Morgan Freeman Morir con dignidad Morten Lauridsen Mosca cojonera Mosqueo Mouse Mucho queda por hacer Muerte Mujer Mundo rural Munilla Muros Muros de la vergüenza Museo Museo del Prado Museo Oriental Música Nacimiento Nadal Narcisos Natación Natalicio Naturaleza Navidad Neil Armstrong Neila Nelson Mandela Nevada Nicodemo Nido vacío Nieve Niñez Nochebuena Nombres Nona Nuevo Mester Obediencia Obras Obsolescencia Ocas Octavio Paz Oliver Sacks Olivo Olor ONU Opera Oración Ordenador Oro Ortega y Gasset Oscar Wilde Oslo Otoño Pablo Milanés Pablo Neruda Pablo Picasso Paciencia Paco Alcántara Padre nuestro Paellada País Vasco Paisajes Pájaros Pajarradas Pala Palabras Palacios de Campos Palacios del Alcor Palencia Palestina Palomas Pamplona Pan Pancho Pancho Aquino Papá Papa Francisco Paquistán Para pensar Paradilla Paraguas Parlamento Europeo Paro Parque infantil Parquesol Parras Parroquia de Guadalupe Parroquia La Inmaculada Parroquia Sagrada Familia Parroquia San Ildefonso Parroquia San Pedro Apóstol Partenia Partidos Políticos Partituras Pasado Pasatiempos Pascua Pasión Pastores y ángeles Patata Patines Patxi Loidi Pavo real PayPal Paz Paz Altés PDF Pedro Ansúrez Pedro Antonio de Alarcón Pedro Calderón de la Barca Pedro Casaldáliga Pedro José Ynaraja Pedro Miguel Lamet Pentecostés Peñalara Peñalba de Santiago Pep Lladó Perdón Pereza Periodismo Periquito Perplejidad Perroflauta Perrunadas Persianas Personas Pesetas Pete Seeger Peter Menzel Pez Piano Picasa Pico Pie Jesu Pierre Teilhard de Chardin Pilar Pilar del Río Pintada Pinturas Pirineo Piscina Pisuerga Plaga Plantas Plaquetas Plasma Plástico Plata Platón Plaza de Tian'anmen Plegarias Pluralidad Pobreza Poda Poder Poesía Pol Política Pornografía Portugal Pozo Predicación Pregón Prejuicios Premio Nobel de la Paz Premios Goya Presencia Presentación Presente Preservativos Primavera Primavera de Praga Primera Comunión Profetas Prohibir Protesta Proyección Proyecto Hombre Prudencia Prudencio Publicidad Pueblo Puertas Quemadura Quevedo Quijote Quino Quintín García Quira Racismo Radiactividad Raíces Ramadám Ramón Ramón Cué Romano Ramos Rastrojos Ratón Raúl Castro Realidad Recados Recambio Recidiva Recolección Record Guinness Recorrido virtual por el Santo Sepulcro Recuerdos Redes Cristianas Reedición Reflexión Regalo Religión Religión Digital Reloj Remuñe Renglones Repuesto Reseña Bíblica Residencia de Ancianos Resiliencia Resistencia Resurrección Retiro Reyes Magos Ricardo Blázquez Ricardo Cantalapiedra Ripios Risa Roberto Roberto Rey Rock Rogier van der Weyden Rosa Rosalía Rosario Roselen Rossini Rostros Roy Bourgeois Rubén Darío Rudyard Kipling Rut Sábado Santo Sábanas Sabine Demel Sacerdocio Sahara Sal Sal Terrae Salamanca Salomón Salud Samuel Samuel Aranda San Agustín San Antón San Antonio San Bartolomé San Benito San Esteban San Ignacio de Loyola San Isidro San Jerónimo San Joaquín y Santa Ana San José San Juan Bautista San Juan de Ávila San Juan de la Cruz San Lorenzo San Miguel del Pino San Pablo San Pedro San Pedro Regalado San Romà de Sau San Roque San Valentín Sancho Sandalias Sandro Magister Sangre Sanidad Sansón Santa Ana Santa Clara de Asís Santa Espina Santa Marta Santa Mónica Santa Teresa Santiago Santiago Agrelo Martínez Arzobispo de Tánger Santidad Santos Santos Cirilo y Metodio Santos Padres Sara Saramago Saulo Scott Fitzgerald Seattle Seguimiento Segundo Montes Selecciones de Teología Semana Santa Seminario Sentimientos Seriedad Servicio Jesuita a refugiados SGAE Shakespeare Shūsaku Endō SIDA Siega Siesta Silencio Siloé Silverio Urbina Silvia Bara Silvio Rodríguez Simancas Simone de Beauvoir Sínodo Siquem Siria Sócrates Sol Sola Soledad Solentiname Solidaridad Soltería Somalia Sopa Soria Sorolla Sotillo del Rincón Stéphane Hessel Stephen Hawking Sudor Sueños Sumisión Suni Sur T. S. Eliot Tabaco Taco Talleres López Tamarindo Tamarisco Tamiflú Tano Taray Tarifa TBO TDT Tea Teatro Teléfono Televisión Temor Tener tiempo Tensión arterial Teófanes Egido Teología Teología de la Liberación Tercera Edad Tere Teresa Forcades Ternura Terremoto Terrorismo Tetas Thomas Becket Tierra de Campos Tiken Jah Fakoly Tolkien Tomás Apóstol Tomás Aragüés Tomás Moro Tomás Segovia Tomates Torío Toro Torres gemelas de Nueva York Trabajo Tráfico Traición Transición Traveling Wilburys Trigo Trini Reina Trinidad Trufa Tsunami Tumba Twitter Ucrania Umberto Eco Unción de Enfermos Unidad Universidad Urbanismo Urracas Uruguay Utopía Uvas Vacaciones Vacuna Valladolid VallaRna Valle de Pineta Valle del Silencio Valporquero Van Gogh Vaticano Vegacervera Vejez Velázquez Velicia Ventanas Ventiladores Ventura Ventura García Calderón Verano Verdad Verduras Viajes Vicente Aleixandre Vicente Huidobro Vicente Presencio Revilla Víctor Codina Víctor Heredia Víctor Jara Vida Vídeo Viento Viernes Santo Viktor Frankl Villalar Villalón Villancicos Villaverde de Íscar Vino Viña Violencia de género Violencia en las aulas Violetas Virgen del Carmen Virgen del Pilar Visita Vladímir Mayakovski Voluntariado Vuelo 605 Whitney Houston Wikiquote Winston Churchill Wislawa Symborska Woody Allen Xabier Pikaza Yankhoba Youtube Zacarías Zenón de Elea